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Los lazos de Carmen Calvo

Lunes, 30 de Enero de 2006

Ayer intenté ver intégramente, y sin éxito, la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia. Parece que siguen sin poder utilizar el nombre Goya para el galardón.

El acto fue aburrido a más no poder. Soporífero. Eso parecía una representación de colegio sin gracia ni ritmo, con un guión espantoso que nadie se aprendía y sin un sólo chiste que llevase a la risa. Así, no es de extrañar que haya sido la ceremonia que menos gente haya seguido por la televisión. Y es que, ¿tan difícil es prepararlo un poco más y hacer algo que quede bien en la televisión?

Lo único que me despertó un poco y que me llamó la atención fue el traje que eligió la ministra de Cultura, Carmen Calvo, para ir al acto. Eligió un traje de Agatha y apareció de esta guisa.

El llamativo traje de Carmen Calvo

Yo creía que desde el descalabro que se dio Lydia en Eurovisión llevando un traje semejante, nadie se había atrevido a aparecer en un acto público vestido con tanto corazón y color. De todas formas, lo vería más apropiado para alguna de las antiguas ministras de cultura por el rollo naif que se traían entre manos. Esperanza Aguirre hubiese estado en su máximo esplendor embutida entre tanto lazo. Pero, ¿de una ministra que nos vendía la moto diciendo que ella era heavy y que siempre iba con su chupa de cuero negro?

Carmen Calvo Heavy

Al próximo acto ya ha dicho que va a ir vestida de David Delfín, o de algún otro español. Habrá que seguir a partir de ahora la trayectoría de modelitos de Carmen Calvo, que parece que va a dar mucho juego.

Humor Amarillo vuelve a Cuatro

Miércoles, 18 de Enero de 2006
Humor Amarillo

Cuatro, la cadena esa de televisión que de momento no estoy viendo nada (sólo me ha interesadao un poco Noche Hache, y la vi un par de veces), va a recuperar Humor Amarillo. Se emitirá los sábados y los domingos a las 14:20 horas.

Lo mejor sin duda eran los comentarios de Juan Herrera y Miguel Angel Coll y los gritos histéricos de algunas japonesas para caer al río en menos de cinco segundos. O el juego aquel de la mosca de velcro.

Para los que no podáis esperar, aquí tenéis un vídeo de este programa de televisión, aunque sólo en japonés.

Cuarto Milenio

Lunes, 14 de Noviembre de 2005

Me pongo a ver el programa este de Cuatro, “Cuarto Milenio”, justo el día que tengo que dormir solo. Bueno, llevo desde el jueves durmiendo solo, pero no era lo más recomendable que podía hacer porque luego empiezo a escuchar cosas raras por la casa y paso miedo. Y no soy de los que se asusta fácilmente, pero como en el programa empezaban a decir que las apariciones y las piscofonías le pueden pasar a cualquiera, me obsesiono. Hasta tuve que encender la luz del pasillo mientras estaba en el salón, porque no paraba de pensar en que desde la oscuridad algo me estaba mirando. Cosas que se me pasan por la cabeza.

El programa en cuestión me pareció algo curioso. En todo momento decían que el espectador tenía que sacar sus propias conclusiones y que ellos no se mojaban… ¿Por qué no se mojan? Si creen que hay algo extraño deberían decir que no tiene explicación. Como una de las fotos que sacaron al final, en la que se veía una cara bastante tenebrosa que no tenía que estar ahí y que dijeron que no había sido manipulada. Y te dejan con las ganas de saber más sobre la foto, sin dar ningún otro tipo de información.

Al final, eso sí, mientras veía la serie esta de fenómenos paranormales y cosas extrañas que echan después y que es bastante cutre, conseguí dormir.

Por la tarde quedé con mi amiga Mónica y B. para ir al cine a ver ‘Match Point’. La película viene a decir lo que mi madre no para de repetirme muchas veces: que hay gente que nace con estrella y otra estrellada. Por un lado siempre nos venden la historia de que para tener éxito y conseguir lo que se quiere hay que trabajar mucho, pero luego está el factor suerte, estar en el lugar oportuno en el momento oportuno y yo me inclino mucho más por esta última opción. Al menos yo considero que para algunas cosas he tenido bastante suerte y si bien el esfuerzo ayuda mucho, no siempre es así.

Las chicas de oro

Jueves, 13 de Octubre de 2005

Estoy solo en la oficina con muchas cosas que hacer pero tranquilo, así que voy a aprovechar para actualizar. El problema con estas actualizaciones cada dos días o más es que se me acumulan las cosas que quiero contar, así que no sé si empezar hablando de “Las chicas de oro” o del pavo con Claudio y Supervago cocinaron ayer o de las sorpresas que me llevé el martes por la noche en una cena con los de mi departamento del antiguo trabajo.

Hace ya una semana me compré la primera temporada de “Las chicas de oro” en la Fnac. No sabía si hacerlo o no, pero como estaba barata lo terminé haciendo. El problema era que no sabía muy bien si la serie había envejecido mal o no, que es lo que suele suceder muchas veces con estas series que se idealizan y se recuerdan mucho mejor de lo que en verdad fueron. Pero esta vez hemos acertado. Supervago y yo estamos haciendo una pequeña maratón con los primeros capítulos de esta serie y no nos podemos parar de reír. Las historias de Dorothy, Blanche, Rose y Sofia siguen siendo buenísimas. Además, de estos primeros capítulos no nos acordábamos ya de nada y estamos esperando a que llegue alguno como el del concurso de baile o aquel en el que Rose pierde su osito.

Dime qué ves y te diré quién eres

Martes, 24 de Mayo de 2005

Me he desenganchado completamente de CSI. Ayer lo intenté ver, que además parecía que el capítulo iba a ir un poco en plan travesti pero al final el travestido resultó ser un payaso, y en uno de los intermedios la lavadora se puso a centrifugar y ya, como no podía escuchar nada, desistí y me instalé “la mula”, el programa ese para compartir archivos. Que por cierto, a pesar de haberlo intentado, no sé cómo funciona.

Hace años estaba mucho más enganchado a las series. Recuerdo que la que no me podía perder era Expediente X, que veía incluso el día anterior a un examen en la Universidad. Ahora, la que más enganchado me tiene es 7 Vidas, pero no sufro tanto como sufría antes si me pierdo un capítulo. Los Simpsons tampoco los veo ya. Futurama, como nunca supe a qué hora lo echaban, me la perdí casi entera.

Si retrocedemos un poco en el tiempo, los domingos por la tarde, todo tirado, seguía Embrujadas ante la desesperación de Supervago. Unos años antes en el tiempo, Sensación de Vivir fue mi serie favorita por un año. Por cierto, ahora no hay nada mejor que Supervago como pitonisa, adivina el futuro con unas cartas de esta serie.

La última temporada de Falcon Crest la tuve que ver rogando a mis padres que me dejasen porque la echaban bastante tarde y en aquel entonces tenía que ir al cole. Y, ya en la infancia, mi parte más freak salió a la luz cuando me negué en rotundo a ir a baloncesto porque eso implicaba perderme la serie de Heidi.

P.D. No se admitirá ningún comentario que haga referencia a algún juequecito o que incluya palabras como: A5, Z3, B7…

Eurovisión 2005

Domingo, 22 de Mayo de 2005

Mi hoja de votación Eurovisión

Ayer, por cuarto año consecutivo, hicimos la fiesta de Eurovisión en mi casa. Este año vinieron Nani, Alex, Angie y Supervago. La foto que veis ahí arriba es mi hoja de votaciones, que siempre nos preparamos unas hojitas con todos los países en los que hay que votar canción, vestuario y puesta en escena (que la mayor parte de las cosas muchas veces se decide por la puesta en escena).

El festival este año fue un poco más rollo que otros años. Quizás fue que ahora la mayoría de los países llevan un rollo de tambores y sonidos étnicos, mezclado con algún toque modernete y con unos cuantos bailarines por el fondo. Este fue el caso de países como Hungría, con una cantante que llevaba el pelo tan grasiento que tiraba para atrás, Turquía que se pasó con el rollo étnico aunque la canción era muy pegadiza, Chipre, que se sobrepasaron con la puesta en escena con tanto espejo o Croacia que fue lo peor de la noche con un cantante que parecía sacado del programa de Ana Rosa y con un señor que en un determinado momento decidió hacer el pino y dar palmas con los pies. También habría que destacar la falta de coordinación y desgarbo del cantante de Macedonia que también lo incluyo entre lo peorcito. Y Malta, que llevó una balada espantosa cantada por una mujerona y que casi gana. No me lo explico.

Mi favorita fue Rumanía, por el rollo discotequero trance que llevaron a Eurovision. Muy moderno todo, aunque luego no se corresponda con la imagen que tenemos de Rumanía. Moldavia también me gustó mucho con su toque ska sobre todo por la abuela del cantante que estaba en su mecedora y al final se puso a darle al bombo sonriente venga dar vueltas.

La injusticia de la noche se cometió con Francia, que creo que llevó una canción bastante buena aunque quedase tan mal, en la cola junto a Alemania, Reino Unido y España. Por cierto, las Son de Sol lo hicieron fatal y esa canción en su contexto eurovisivo me horrorizó. A ver cuándo España lleva alguna canción más o menos decente. Y en el caso de Suecia creo que también se penalizó excesivamente a la canción, que no era tan mala.

La ganadora fue Grecia, que llevó una canción que bueno… para la mediocridad reinante no estaba mal, pero tampoco me pareció merecedora del primer puesto. Supongo que le ayudó a hacerse con el premio el hecho de que la cantante es famosa en los países nórdicos y que el baile que llevaba estaba más o menos currado. ¿Cuántas veces en los últimos años la ganadora ha sido izada por un par de bailarines?

Lo que me hizo mucha gracia fue ver que ahora en Europa todo el mundo es rubio, o al menos los cantantes de prácticamente todos los países europeos. Este fue el caso de Bosnia y Herzegovina, país caracterizado por lo rubia que es la gente. ¿Cuántos kilos de tinte rubio se habrán consumido este año en Eurovisión? La cifra quizás nos sorprendiese.

La ruleta

Lunes, 25 de Abril de 2005
Ruleta de la Fortuna

El sábado estuve con Supervago en el concierto de Fangoria de la gira Varietés. Decir que estuvo bien es poco ya que me lo pasé genial. El espectáculo que montaron fue muy divertido, con el protagonismo que dieron al azar y a La Prohibida con la ruleta, en la que estaban apuntados los singles, y que ella hacía girar para ver qué temas tocaban. En la primera vuelta de la ruleta, con redoble de tambor y movimiento de pechos, salió ‘Miro la vida pasar’. Y se hizo un momento de exaltación generalizado. Luego, cada vez que volvía a salir La Prohibida para hacer girar la rueda, la gente ya se preparaba para el griterío y la ovación. Esos momento de azar, aunque hubiese un poco de tongo como cuando giró descaradamente la ruleta para que saliese ‘No sé qué me das’, eran muy divertidos.

Las ruletas algo tienen de divertido, que de lo contrario no les dedicarían programas. Siempre que hay una, se convierte en protagonista. Este era el caso del programa La ruleta de la fortuna, que era muy estúpido, pero esa gran ruleta de colores llamativos y luces parpadeantes tenía algo de hipnótico. Al principio creo recordar que lo presentaba Irma Soriano. Luego, con el cambio de canal del programa de Antena3 a Tele5, ya le perdí la pista. Supervago me dijo que lo llegó a paresentar Fernando Esteso y que fue de lo más soso.

Otros programas que utilizaban la ruleta eran El precio justo, Un, dos, tres o Entre platos anda el juego. Este último sí que era patético, símbolo de los mejores-peores momentos de Mama Chicho Televisión. ¿Alguien se acuerda de qué iba exactamente? Que yo lo veía, a la hora de comer tras salir del colegio y antes de volver a clase por la tarde, pero ya casi no lo recuerdo. De la canción sí. Me quedo con todas las melodías que han salido en la televisión por muy estúpidas que sean.

Volviendo al concierto, primero salieron de teloneras las Nancys Rubias. Me hizo mucha gracia que unas chicas que estaban junto a mí me preguntaron que quiénes eran y qué hacían ahí. Les comenté que era el grupo del marido de Alaska y ya se quedaron más tranquilas. Lo que más me gusta sigue siendo las coreografías que hacen, muy del estilo el grupo que monta la hija de la serie Matrimonio con hijos y el desafine de ‘Nancy Radio’, muy pegadizo. Luego lo estuve cantando.