Resabidilla
Jueves, 4 de Agosto de 2005Ayer comí en uno de los Vips de Gran Vía. Tenía que pasarme por la Fnac para recoger las fotos del viaje a Tokio y entré al Vips porque tenía un poco de mono de Vips Club. Como estaba solo y no me había llevado nada para leer, para pasar el rato me dediqué a escuchar la conversación que dos chicas estaban mantiendo en la mesa de al lado. Estaban despellejando viva a una amiga. La comida fue de lo más amena por las grandes frases que se dijeron:
- Es una resabidilla. Me dijo que teníamos que ir con dos horas de antelación al aeropuerto por el tema del overbooking, a mí, que yo cojo aviones un día sí y otro también.
- Se quiere apuntar también a la casa rural y mira tía, yo tomar un café con ella lo tomo, porque no me desagrada, pero estar todo el día con ella no, que no tengo la suficiente confianza. Es que se cree que soy su amiga del alma. Por cierto, la casa rural con piscina, que así durante el día tenemos algo que hacer.
- No hace nada por integrarse.
- Vale que no le llamemos para irnos de vacaciones, pero es que tendría que saber que no forma parte del grupo. Se lo toma todo a mal.
Por supuesto la otra no dejaba de asentir con la cabeza y yo, en más de una ocasión, me tuve que aguantar la risa.









