No se han olvidado, la carta al final llegó a pesar de que la eché muy tarde y los Reyes Magos me han vuelto a dejar unos cuántos regalos este año. La verdad es que parece que me he portado muy bien este año, que me han dado más de lo que esperaba.
Entre los regalos hay un microondas con el que volvemos a entrar Supervago y yo, en pleno siglo XXI, al maravilloso mundo de la cocina del siglo XX. Lo he estrenado calentándome la leche para un café, que al final ya no desayunaba por eso de no ponerme en un punchero la leche a calentar. Luego había que fregar el puchero y eso era un auténtico coñazo.
Los otros regalos que me han hecho han sido la edición especial con unos temas en directo del ‘Thunder Lightning Strike’ de The Go! Team. Espero que ellos no hayan tenido el mismo problema al que me enfrenté yo al intentar comprarlo hace unas semans en la Fnac. Recuerdo que me dirigí a la letra G de la nueva y unificada sección de Pop/Rock Internacional. No estaba el disco, así que pregunté a uno de los dependientes si lo tenían o estaba agotado. Miró en el ordenador y me dijo que había tres copias y que tenían que estar en la G. Le dije que no… pero se marchó y ya no volvió. Me dejó plantado ahí mismo sin darme el disco.
Para volver a reengancharme a los libros me han regalado ‘Tokio Blues. Norwegian Wood’ de Haruki Murakami. En cuanto me lo lea ya os comentaré qué me ha parecido, que de momento lo único que puedo avanzar es que salió en las listas de la RDL como mejor libro del año.
Y la gran sorpresa de este año ha sido que me han traído un elefante. Bueno, es un elefante en pequeño, pero supongo que habrán hecho lo que han podido, porque en mi carta decía algo así como “y un elefante para ir a trabajar montado en él”.