Archivo para la categoría 'Ego' Categorí

Rebajas

Miércoles, 11 de Enero de 2006
Maniquí Desnudo

Odio las rebajas. Al menos mi primera incursión de éste año fue un tanto desagradable. Este sábado entrar en cualquier tienda de la calle Fuencarral de Madrid era una continua pelea por coger una prenda. Las colas interminables para probárselas también daban pánico. Y lo peor de todo, es que a estas alturas, en caso de ver una prenda que te guste ya no quedaba talla. Todo era o XL, o XS. Luego había que esperar para hacer otra cola interminable en la caja y esta vez vi records de longitud en “Strafalarius” (así llaman los empleados de Stradivarius a esta marca).

A pesar de todo no volví con las manos vacías y me quedé con un jersey y una camiseta. Creo que esperaré unos días más para volver a acercarme, que en la recta final suelen quedar cosas un tanto curiosas.

Y un elefante

Viernes, 6 de Enero de 2006
Regalos de Reyes

No se han olvidado, la carta al final llegó a pesar de que la eché muy tarde y los Reyes Magos me han vuelto a dejar unos cuántos regalos este año. La verdad es que parece que me he portado muy bien este año, que me han dado más de lo que esperaba.

Entre los regalos hay un microondas con el que volvemos a entrar Supervago y yo, en pleno siglo XXI, al maravilloso mundo de la cocina del siglo XX. Lo he estrenado calentándome la leche para un café, que al final ya no desayunaba por eso de no ponerme en un punchero la leche a calentar. Luego había que fregar el puchero y eso era un auténtico coñazo.

Los otros regalos que me han hecho han sido la edición especial con unos temas en directo del ‘Thunder Lightning Strike’ de The Go! Team. Espero que ellos no hayan tenido el mismo problema al que me enfrenté yo al intentar comprarlo hace unas semans en la Fnac. Recuerdo que me dirigí a la letra G de la nueva y unificada sección de Pop/Rock Internacional. No estaba el disco, así que pregunté a uno de los dependientes si lo tenían o estaba agotado. Miró en el ordenador y me dijo que había tres copias y que tenían que estar en la G. Le dije que no… pero se marchó y ya no volvió. Me dejó plantado ahí mismo sin darme el disco.

Para volver a reengancharme a los libros me han regalado ‘Tokio Blues. Norwegian Wood’ de Haruki Murakami. En cuanto me lo lea ya os comentaré qué me ha parecido, que de momento lo único que puedo avanzar es que salió en las listas de la RDL como mejor libro del año.

Y la gran sorpresa de este año ha sido que me han traído un elefante. Bueno, es un elefante en pequeño, pero supongo que habrán hecho lo que han podido, porque en mi carta decía algo así como “y un elefante para ir a trabajar montado en él”.

Carta a los Reyes Magos

Jueves, 5 de Enero de 2006

Este año las cartas a los Reyes Magos las hemos echado al buzón un poco tarde, así que no sé si les dará tiempo a traerme todo lo que he pedido. Porque lo que es perdir, les he pedido muchísimas cosas, como hacía cuando era más pequeño y no me cortaba un pelo. En esas cartas de niños, creo que lo de pedir un poni o cualquier otro tipo de animal voluminoso era un clásico.

De las cosas que he pedido este año, la mayoría son inmateriales. Pero luego están las materiales, donde he hecho una lista bastante larga eso sí, siempre añadiendo que no hace falta que me traigan todo, que con tan sólo una cosa me conformo.

Ahora sólo espero que les llegue a tiempo, y que consideren que me he portado lo suficientemente bien como para traerme, al menos, una de las cosas que pido.

Feliz 2006 Antitabaco

Lunes, 2 de Enero de 2006

Feliz 2006 a todos. Espero que las resacas de las primeras horas de este año no hayan sido espantosas. En mi caso más que resaca es un estado de agotamiento. Por lo menos me tendré que tomar 3 tazas de café para volver a ser persona.

Lo más raro de este 2006 es que ha comenzado a aplicarse la Ley Antitabaco. En mi oficina ya han retirado todos los ceniceros que había en el interio del edificio y para fumar nos tendremos que salir a la calle. Cuando he llegado esperaba encontrar a una multitud en los ceniceros colocados en la puerta de entrada, pero no había nadie. Sólo dos señoras que iban caminando delante de mí y han esperado a terminarse el cigarrillo para entrar.

Durante el viaje también me he dado cuenta de que había más gente que la habitual fumando por la calle. Y como todavía no he pisado ningún restaurante, no sé cómo se estará llevando el tema. Supongo que mal. Tendré que plantearme en serio esto de dejar de fumar. Y las farmacéuticas que fabrican parches de nicotina se estarán frotando las manos.

La posible inocentada

Jueves, 29 de Diciembre de 2005

Este año he estado alerta y el día de los inocentes no me han colado ninguna inocentada. Si veía alguna noticia sospechosa, la intentaba contrastar con otros medios para ver si era fiable o no. Si recibía algún mail con algo sorprendente, lo leía con cierto escepticismo.

Varios blogs, durante el día, se dedicaron a soltar inocentadas. En El Mundo y en El País no fui consciente de ninguna. Y por la noche, mientras hacíamos una tortilla de patata Supervago y yo -cada vez nos quedan mejor- comentamos el tema. Incluso especulamos sobre las posibles inocentadas que podríamos haber gastado.

Se me ocurrió que podría haber sacado una noticia en la que dijese que Allison Goldfrapp deja Goldfrapp para dedicarse a la ópera de la mano de un famoso tenor. “Estoy harta de toda esta mierda”, sería la declaración estrella de Allison. Con semejante frase, seguro que hubiese colado.

Primer árbol de Navidad

Viernes, 23 de Diciembre de 2005

A estas alturas de la vida he montado mi primer árbol de Navidad. Y es que hasta ahora nunca había tenido ninguno. Mi familia en Pamplona no era de tener árbol, tan sólo el Belén. Eso sí, muy currado con su musgo natural, su serrín, sus figuritas, sus montañas y demás. El resto de años en los que he vivido solo, con mi espíritu navideño que suele ser bastante escaso, tampoco había puesto ningún tipo de decoración. Así que ayer tras volver del concierto de Franz Ferdinand me enfrenté a la decoración del primer arbolito de mi vida.

Supervago fue el encargado de comprar todo lo necesario: el árbol, las bolas, el espumillón ese y las luces. Lo montamos en poquísimo tiempo y quedó algo más bien decente, quizás un poco recargado. El único problema fueron las luces, de los chinos como no podía ser de otra forma, que iluminaron el árbol durante 30 segundos y dejaron de funcionar.

Dependencia

Lunes, 12 de Diciembre de 2005

Si durante la época de Universidad, cada vez que tenía mucho trabajo y requería de gran concentración me lanzaba al Katovit, ese medicamento para la demencia senil que hacía brillar al pis en la oscuridad, ahora me estoy enganchando al Red Bull. Para poder seguir trabajando a pleno rendimiento, me bebo un Red Bull y aunque no es lo mismo, ayuda.

Así estaba yo ayer por la noche en casa, sabiendo que tenía que adelantar unas cosas para el día de hoy e incapaz de ponerme con ello. Era como volver a los tiempos de los trabajos universitarios en los que dejaba todo para última hora y de fondo, en la televisión, ponía alguna serie. Bajé a un chino, compré un par de latas de Red Bull y me puse a trabajar en el salón, en el sofá. Supervago puso Expediente X, el capítulo piloto y se me fue pasando el tiempo entre la pantalla del ordenador y la de la televisión.

Esta mañana para variar me he levantado fatal: cara hinchada, ojos pegados, bufidos y arrastre de pies. Me he sentido incapaz de seguir con nada y lo único que se me ha ocurrido ha sido ir a la nevera y coger el otro Red Bull que compré ayer.