Mis manías, indisposiciones y fobias por las masas (si exceptuamos los Sanfermines) habían evitado que en los últimos años fuese a ningún festival, pero este año por fin me animé motivado por los conciertos de New Order y Sonic Youth. Iko festivalero se ha estrenado por fin en el Primavera Sound.
El viernes llegamos Supervago y yo por la tarde a Barcelona y nos dirigimos a casa de Alberto y Ana que nos volvieron a acoger. Dejamos la mochila con lo imprescindible para tres días y nos pusimos rumbo al Fórum, lugar donde este año se celebraba el festival. Por lo que había oído otros años el acceso había sido lo peor, así que me imaginaba una cola interminable de gente impaciente, pero no fue así. No tardamos ni tres minutos en estar dentro.
Los primeros conciertos
Nos estrenamos con Micah P Hinson y Ron Sexsmith. No me acuerdo ya prácticamente de nada de estos, así que paso a uno de los platos fuertes de la primera noche: Iggy & The Stooges. Nunca he sido muy fan de este hombre y su grupo, de hecho sólo tengo un recopilatorio y copiado, pero aún así disfruté mucho. Este hombre está fatal. Salió medio-en-bolas, venga enseñar vello púbico y nalgas (por no decir culo) y no dejaba de dar golpes con el micro, bajarse a la zona del público, subirse por todos los sitios y menearse. Por esas venas que tanto se le marcan desde luego que no deja de correrle la sangre. El gran hit fue ‘I wannna be your dog’ y a pesar de que el estand masajes de Movistar estaba a unos pocos metros del escenario, no tocó la del anuncio de esta compañía de móviles.
La noche del electropop
Una vez terminado el concierto fuimos a cenar algo, que ya empezábamos a tener hambre y volvimos al escenario grande para ver a New Order, el concierto que más ilusión me hacía. Cuando ayer leía las críticas espantosas del concierto en El País no me lo podía creer. O yo estuve en otro concierto, o se había escrito con muy mala leche. Me inclino por esta última opción porque vale que la primera parte pudo flojear un poco con el repaso a algunos temas del último disco, vale que el sonido no fue perfecto, vale que Bernard Sumner bailó de forma un poco patética, pero también tuvo sus momentos buenos. Dicen que la versión de ‘Love will tear us apart’ era sanferminera, pero si eso significa que fue uno de los momentos más emocionantes de la noche, que la gente no dejaba de saltar y cantar y, en consecuencia, pasárselo bien, creo que más grupos deberían hacer versiones sanfermineras de sus canciones. Nunca había estado así en un concierto. En algunos momentos casi lloro y, como indica Supervago en su blog, era tal la emoción que hasta nos abrazamos cuando empezaron a sonar temas como ‘True Faith’ o ‘Bizarre Love Triangle’.
Una vez terminado este concierto nos fuimos a ver a Mercury Rev al escenario RDL, que como luego bien apuntó Rul entre cancelaciones y otras cosas fue el más desaprovechado de todo el festival. De estos señores tengo dos discos, aunque el único que he escuchado incansablemente haya sido el ‘Deserter’s Songs’. Me sorprendió quizás porque no esperaba nada. Sonaron muy bien.
Luego fuimos a ver a The Human League, con un espectáculo muy sobrio y elegante. Intercalaron sus grandes éxitos del ‘Dare’ con canciones de sus últimos discos que no sabía que conocía. Para mí de lo mejor del festival. Terminamos la noche, hasta el amanecer, bailando al ritmo de la sesión de Optimo Dj’s.
El escenario francés
El sábado uno de los escenarios del festival estaba integramente dedicado a grupos franceses. Comenzamos con Coralie Clement, de la que ya había escuchado alguna canción y que tras el concierto creo que compraré el disco. Luego Françoiz Breut con cara de haber votado que no en el referéndum de la constitución europea y que me dejó bastante frío y por fin Experience. Hicieron un concierto impecable y con el ‘Aujourd hui maintenant’ se me pusieron todos los pelos de punta.
Masajeando las melodías
En el concierto de Dominique A (leáse dominic ei, como escuchamos a alguno de los asistentes) me ocurrió el momento más divertido de todo el festival. Estaba yo tranquilamente disfrutando del concierto cuando noté que un chico no dejaba de mirarme y poco a poco se iba aproximando. En no sé qué canción se lanzó y directamente me dijo: “Dominique A es un genio. Hay que ver cómo masajea las melodías, pasando sobre ellas, ¿no te parece?”. Creo que nunca en mi vida había puesto yo tal cara de estupor ante semejante frase. El pobrecillo se tenía que haber preparado la frase a conciencia, pero como yo seguía estupefacto dijo algo así como que lo había intentado, le entró una risa nerviosa y se fue unas filas más adelante.
Sonic Youth
Tras los masajes melódicos me fui sólo al concierto de Sonic Youth, que no me quería perder por nada. Estos sí que me dejaron con la boca abierta, con una Kim Gordon que iba guapísima con su vestido y que por un momento hizo replantearme mi homosexualidad. Tocaron casi todas las que canta Kim del ‘Sonic Nurse’ y demostraron que hay pocos que toquen las guitarras como ellos. Cerraron el concierto con ‘Teen Age Riot’, canción que hoy no puedo dejar de escuchar.
El último concierto del festival al que asistí fue al de M83, me mostraron una fuerza impresionante sobre el escenario con toda la gente saltando a pesar de ser ya una hora bastante intempestiva. El único error fue que parte del concierto lo pasamos sentados ya por el cansancio y una vez que nos levantamos vimos que desde abajo, entre la gente, era distinto y se disfrutaba mucho más. ‘Before the dawn heal us’ es uno de mis discos favoritos de este año, y los franceses sobre el escenario no me defraudaron.
Compañeros de clase
Nunca me había encontrado en un lugar fuera de Pamplona con tanta gente de mi antiguo colegio y Universidad. Otra vez coincidí con un chico que hace unos meses me reconoció por Madrid porque íbamos al mismo colegio, y luego me encontré con cinco personas más que iban a mi misma clase y a mi mismo curso. Me hizo gracia que se quedaron mirando en un primer momento sin reconocerme. También vi a antiguos compañeros de la Facultad y me hizo mucha ilusión reencontrarme con mi amiga Elena.
Ayer, ya en Madrid, Supervago y yo terminamos el fin de semana en el concierto que daban ChyCha en el Travesti. Me decepcionó bastante, y no creo que sea tan sólo porque estábamos cansados.