Archivo para Marzo, 2005

Goldfrapp seguirán en la línea del ‘Black Cherry’

Martes, 15 de Marzo de 2005

Ya se sabe algo más del nuevo disco de Goldfrapp que se espera que salga este verano. De momento lo están mezclando en Londres y los títulos de algunos temas serán ‘Ooh La La’, ‘Slide In’, ‘Lovely To See You’, ‘Fall To The Floor’ y ‘Time Out Of The World’ (¿estarán ya por los P2P?).

Alison Goldfrapp dice que va a seguir la estela del sonido glam rock de su anterior trabajo, ‘Black Cherry’, con sintetizadores que van a parecer guitarras a la primera escucha. Ante esta frase me imagino que va a sonar como el ‘Rocket Ride’ de Felix Da Housecat, y algo de miedo sí que me da. Les puede quedar algo espantoso, pero no quiero prejuzgar que luego seguro que escucho el disco y me encanta, que si hasta le he cogido cariño al ‘Why do you love me’ de Garbage, todo es posible.

Para aquellos a los que nos gusta muchísimo más el ‘Felt Mountain’, dicen que hay algunas canciones que, en alguna forma, recuerdan a este disco, pero no directamente. En concreto dos temas titulados ‘White Horse’ y ‘You Never Know’. ¿Que de alguna forma y alguna manera extraña recuerdan al ‘Felt Mountain’? Nada, que no se le parece en nada.

Así que en unos meses descrubriremos si Goldfrapp sólo supieron hacer un disco muy bueno… o no.

Por Barcelona

Lunes, 14 de Marzo de 2005

Esta vez llegamos a Barcelona cada uno por un lado y en un avión distinto. Por la tarde yo y por la noche Supervago. El lugar de encuentro era la casa de mis amigos Alberto y Ana, que son tan majos que nos acogieron en esta escapada de fin de semana. Y como no quiero que quede una entrada larguísima, paso a destacar los puntos importantes:

Viernes noche:
- Cenamos de menú en un restaurante asiático. El vino del menú, un Don Simón de estos de botella, nos lo sirve el asiático todo convencido de que es una exquisitez. Supervago lo tiene que catar. El asiático gira la botella para que quede bien colocada.
- Vago y yo nos vamos al Razzmatazz donde pincha Miss Kittin. “Si lo sé no vengo…”, llegué a pensar cuando vi que estaba lleno de chandaleros, mochileros y bakalas catalanes (que el look de estos bakalas es distinto al de los de Madrid) todo endrogados y gritando con los brazos en alto.
- El Pop Bar es nuestro refugio. Mientras estoy pidiendo una tía me suelta cuánto cuesta el cubata. Le señalo los precios en el cartel, va me coge de los morros y se lanza a ellos. Como todavía tengo buenos reflejos, me aparto. Suelta un: “Lo siento pero es que soy un poco pervertida”.
- Cambiamos de sala y asistimos a un concierto sorpresa de las Client. Bueno, a un bis sorpresa. Se nos quedó cara de tontos por no habernos enterado que estaban tocando en la planta superior, pero peor hubiese sido no llegar ni a los bises.
- Nos vamos al Mond Club. Lo prefiero al Razz, por la gente y porque los lugares con tanta gente y tanta sala me suelen agobiar.
- Una chica intenta la técnica del cigarrillo para ligar. Se lo doy y me dice que me vaya con ella. Señalo a Supervago y le digo a la chica que estoy con él, así que da media vuelta y desaparece entre la gente.
- Volvemos a casa andando.

Sábado:
- Nos levantamos y nos vamos a comer con A., A., A., y R (tanta inicial hace que esta frase sea muy del Tomate). Nos vamos a un bufete libre que aprovechamos bien porque tenemos hambre.
- En una cafetería, sale una de las anécdotas que más me gustó del viaje. La hermana de un amigo, mientras estaba de enfermera en una clínica de lujo de Londres, tuvo que explotarle a Paul McCartney un grano de pus que le había salido en la oreja, pero que tenía que ser verdaderamente asqueroso. Debería haber guardado el pus para venderlo por Ebay.
- Vago se va con Claudio y Patata al concierto de Astrud. Alberto, Ana y yo nos vamos a casa a cenar. Vemos vídeos musicales de Bollywood, que ha sido lo mejor que he visto en muchísimo tiempo. Dentro de poco tendré una copia de ese DVD que será la sensación de las fiestas.
- Llama Vago y nos vamos a tomar algo, a la Bata de Boatimé. Es un bar al que me llevó hace años mi amigo P., y que me gusta mucho, aunque ahora estaba hasta arriba. Antes pinchaban con cassettes. Creo que ya no lo siguen haciendo.
- Conocemos a Marian y Mistral. Muy majos, aunque casi no pudimos estar con ellos.
- Supervago y yo nos vamos al Razz, que el sábado está mejor. Allí conozco a Caleidoscopio, también muy majo e igualico que en el fotolog. Supervago ya lo había conocido anteriormente en el concierto de Astrud.
- Cuando estaban cerrando, una sueca perdida me empieza a hablar. No domina mucho el español y dice cosas como: “Qué sucio está el suelo”. Pobrecilla, estaba sola y desorientada.
- Supervago y yo nos vamos a casa.

Domingo:
- Nos levantamos y vamos a comer a un japonés de comida casera que me encantó. Tiene una de esas figuras que es un gato feliz, con la zarpa levantada y lleno de medallas. Lo llevan una madre y su hijo, que es como Shin Chan pero de mayor.
- Nuestro cupo cultural lo cumplimos con una exposición de París y los surrealistas.
- Vuelta a casa, preparamos las maletas y nos vamos al aeropuerto. Allí nos encontramos con Patata, Laon y Claudio.
- Mi vuelo es el único que llega a su hora a Madrid.

Viaje

Viernes, 11 de Marzo de 2005

Me voy de viaje, a Barcelona, así que portaos bien. Volveré el lunes.

Y bailaré sobre tu tumba

Jueves, 10 de Marzo de 2005

La banda sonora de mi funeral, o la banda sonora de nuestros funerales. No es que vaya a hablar de Arcade Fire, el hype este que parece que tiene que encantar a todo el mundo. Eso lo dejo para otros, que desde que lo escuché el año pasado no me ha interesado mucho. Voy a hablar de la encuesta que se ha hecho en Europa sobre la canción que a la gente le gustaría que sonase en su funeral.

El top 10 en el Reino Unido ha quedado de la siguiente forma:

1 Robbie Williams - Angels
2 Frank Sinatra - My Way
3 Monty Python - Always Look on the Bright Side of Life
4 Led Zeppelin - Stairway to Heaven
5 Queen - Who Wants to Live Forever
6 Green Day - Good Riddance (Time of Your Life)
7 REM - Everybody Hurts
8 Oasis - Live Forever
9 Bette Midler - Wind Beneath My Wings
10 Royal Scots Dragoon Guards - Amazing Grace

Y el de la Europa continental, de esta otra:

1 Queen - The Show Must Go On
2 Led Zeppelin - Stairway to Heaven
3 AC/DC - Highway to Hell
4 Frank Sinatra - My Way
5 Mozart - Requiem
6 Robbie Williams - Angels
7 Queen - Who Wants to Live Forever
8 The Beatles - Let it Be
9 Metallica - Nothing Else Matters
10 U2 - (No se sabe cuál, pero una de U2)

En España la canción que más votos sacó fue ‘The End’ de Doors. Y una cosa es lo que la gente quiere que suena, y otra lo que sonará. Que no me imagino ir a un funeral y que empiece el guitarreo de ‘Highway to Hell’ mientras todo el mundo llora desconsolado. ¿Qué cara pondría el cura? Claro que si es una última voluntad… supongo que lo deberían poner.

En mi funeral (qué mal rollo hablar de estas cosas) nunca me he planteado qué quiero que suene. Pero de las canciones de la lista, ninguna. Y creo que no lo voy a pensar, que me da muy mal rollo. En todo caso algo divertido, ¿no? Me callo, que me empiezo a emparanoiar.

La piedra maldita

Miércoles, 9 de Marzo de 2005

Ya lo tengo. Sé cómo hacer que a mi vecina se le caiga el pelo a mechones. Voy a coger un pedrusco que colocaré frente a su puerta y en el que pondré la siguiente inscripción:

Maldigo su cabeza y cada uno de los pelillos que le crezcan; maldigo su cara, que le salga barba; a su cerebro le saldrán agujeros; la nariz de bruja; la lengua de perro; los dientes negros y frente frontón. Cuando al alba taconee, por cada tocotó, un mechón de sus cabellos, terminará en el suelo. Ni lociones, ni ungüentos, ni mascarillas, ni champú levantarán el mechón. Kojak será su modelo; los gorros le quedarán pequeños. Y si la música le molestó, a Javier Cantero le perderá el respeto, que ya calva y aguileña fan de Devendra Banhart se hará.

Y es que creo que esto de las rocas con maldiciones se va a poner muy de moda. La culpa la tienen los habitantes de Carlisle, un pueblecillo escocés que creen tener una piedra maldita.

La piedra maldita

Todo comenzó un bonito día de 2001, cuando el ayuntamiento de Carlisle encargó a un artista local que pusiese en una piedra lo que ellos mismos llaman “la madre de todas las maldiciones”, un texto de 1.069 palabras, escrito en 1525 por el arzobispo de Glasgow, para proteger esas tierras de los bárbaros del norte, los mismos que luego nos traerían a ABBA (quién lo diría por aquel entonces). Sería una obra de arte, no se sabe si de arte moderno o no, pero que seguro que iba a llevar a hordas de turistas a verlas, por eso del morbo de leer la maldición. Desde entonces, los habitantes dicen que en el pueblo tan sólo ocurren desgracias: llega una plaga de fiebre aftosa, en enero se les inunda el pueblo, el paro aumento y lo peor de todo, el equipo de fútbol baja de categoría. ¿Y la culpa de quién es? De la piedra. Lógico. Al menos eso dice la gente en el ayuntamiento, que están pensando de dónde van a sacar el dinero para destruírla o para sacarla de la ciudad.

¿Y el artista? El artista ha soltado directamente que el alcalde es un talibán, como esos que se dedicaron a destruir estatuas en Afganistan. Yo más veo que el alcalde es un oportunista y se aprovecha de las supersticiones de la gente para quitarse responsabilidades. Y mejor no dar ideas, que en nada entonces ya tenemos a Esperanza Aguirre echando la culpa de los atascos al autobús maldito, o a Gallardón diciendo que hay tanta zanja por la excavadora maldita que todas las noches recorre la ciudad.

Así habló Zaratustra

Miércoles, 9 de Marzo de 2005

Llevo en la página 248 desde julio de 2001, en un capítulo que dice: “El monte de los olivos”. Está marcada por un flyer del Ochoymedio:

6 de julio: DJ Residentes Dj Manazas + Dj Smart + Luiliminili. Pop revuelto para estrenar las vacaciones
entrada: 1.000 pesetas con copa

A Zaratustra lo abandoné en invierno en el monte, aunque era verano, cantando sus cosas sobre el eterno retorno. Lo suyo, por el flyer, hubiese sido algo de Heráclito con el todo fluye, por eso de que a los L-Kan les interesa la filosofía, pero terminó en un libro sobre el eterno retorno y el superhombre. O eso creo, porque a pesar de intentarlo durante casi 250 páginas, no me enteré de nada. Lo único que me pasó es que me dieron unos ataques de locura y ansiedad que arrastré durante más de un año. Una amiga mía me dijo que no me extrañaba que me pasasen cosas así, que la lectura de esas cosas no podía traer nada bueno, pero yo seguí empeñado, hasta el día que lo abandoné.

Ahora lo tengo clarísimo. La persona que me diga que soy un poco tonto por no haber sabido entender el libro y que es una obra que debería leer, se lo traga. Es la edición de bolsillo, pero se la traga. Que puede quedar muy bien ir por el metro leyendo a Nietzsche, en plan soy el más intelectual del mundo, pero el precio que hay que pagar es muy alto.

El problema es que me da mucho rabia dejar los libros empezados sin terminar, más si ya los llevo por la mitad. La tentación sigue ahí, al fondo de mi estantería, entre otros libros que sí que leí. Pero en cuanto vuelvo a abrirlo, sigo con unas cuantas frases y el terror se apodera de mí. Terror y sopor.

Así iba diciéndose iko al descender, consolando su corazón con duras sentezuelas.
Así habló iko.

Lemmings

Martes, 8 de Marzo de 2005
Lemmings

Los más pequeños del lugar quizás ya no se acuerden, pero los Lemmings fue toda una revolución en los videojuegos. Era el año 91 o el 92, no recuerdo bien, y por fin aparecía un juego de estrategia divertido, muy divertido y además adictivo.

El funcionamiento era muy sencillo. Había que manejar a unos ratoncitos que tienden al suicidio, porque son un poco tontos y sólo saben andar hacia adelante a no ser que se les asigne alguna tarea, para que el mayor número de ellos llegase a la meta. Pero no era tan fácil, porque para eso había que cavar túneles, hacer explotar a algunos, o salvar a tan sólo unos pocos poniéndoles paracaídas cuando se tiraban de grandes alturas.

Se me había olvidado completamente el juego, hasta que hoy he dado con él. Desde esta dirección podéis jugar a los Lemmings. Perfecto por si os aburrís mucho en el trabajo.