Era la cara más conocida de los informativos de madrugada, quizás desde los tiempos de Carrascal y sus corbatas, y ahora ha pasado al programa de Ana Rosa. La verdad, no recuerdo cuándo fue la primera vez que vi a Maxim Huerta a altas horas de la noche en Tele5. Supongo que pasó completamente desapercibido, y con el tiempo, según se fue soltando en el informativo, empecé a pensar que ese chico tenía algo. Se ponía serio cuando había que estar serio, soltaba alguna sonrisita en las noticias que lo permitían.
Fue este verano cuando ya me sorprendió completamente, hasta el punto que cogí el teléfono y llamé a una amiga que trabaja en estos informativos. La pregunta la tenía muy clara: “Oye M., ¿Maxim se ha echado mechas?”. Y es que la noche anterior apareció con unos reflejos, creo que eran rubios oscuros o rojizos, bajo los focos del plató de televisión. Mi amiga al escuchar la pregunta se empezó a reír y me dijo que en la redacción todo el mundo estaba igual, venga preguntarle qué se había hecho en el pelo. Maxim hacía historia y pasaba a ser el primer presentador masculino de informativos que aparecía con unas mechas a dar las noticias. No sé si sus jefes le dijeron algo, porque el nuevo look le duró muy poco, y a la semana siguiente volvió a lucir el color castaño oscuro uniforme de siempre.
Ahora Maxim ha dejado el mundo de los informativos para meterse en el de los magazines matutinos. Tenía curiosidad por saber cómo se desenvuelve en estos programas tan marujiles, pero hasta el lunes por la mañana, que la tuve libre, no pude comprobarlo. La parte que vi fue una pequeña entrevista que Ana Rosa, junto con Maxim y un alto rubio que me pone muy nervioso, hicieron a Boris Izaguirre. Mejor no podía haber elegido. Boris no dejaba de decir cosas sobre Maxim, y el pobre se quedó paralizado por los nervios, con cara de tonto y sin casi abrir la boca. Fue la mismísima Ana Rosa la que, como una madre, tuvo que hablar por él para soltar algo como “es que, aunque no lo parezca, Maxim es muy alto”.
Y tras ver todo esto, no sé, que me quedo antes con el Maxim informativos que con el Maxim colaborador de Ana Rosa, que lo tiene casi como bufón. De hecho, sólo vuelve a ser él cuando le toca contar por encima la actualidad del día. Y aunque ahora sale más decorado, como un pincel, este papel no termina de encajar con él. Habrá que ver cómo evoluciona, que quizás un día de estos nos dé una sorpresa.