Archivo para Diciembre, 2004

Mis discos favoritos de 2004

Jueves, 30 de Diciembre de 2004

1. - Desierto
No lo busquéis, que no es ningún grupo que se os haya escapado este año, tan sólo es que por ahora dejo mi número 1 desierto porque creo que todavía no he escuchado el mejor disco de este año. Creo que lo descubriré por junio o julio del próximo año. Y me da igual lo que diga la Rockdelux, que no es el de Tom Waits.

2. - The Magnetic Fields - I
Stephin Merrit no puede hacer un disco malo. El amor atormentado es su tema favorito, y uno de los míos también. En este disco, con la excusa de que todas las canciones empiezan por la letra ‘i’, lleva el egocentrimo a cotas nunca vistas con el pronombre en inglés ‘I’ como comienzo de ocho de los catorce temas. Pero el pobre Stephin cada día está más sordo, en consecuencia un poco más amargado, y a pesar de todo nos deja dos de las mejores canciones de este año: ‘I don’t believe you’ y ‘I thought you were my boyfriend’. Por favor, que se ponga un Whisper-XL, o lo que sea, pero que no deje de componer.

3. Fennesz - Venice
Hay gente que cuando se le habla de música electrónica dice que es música sin sentimientos, hecha por máquinas. Ni que la guitarra no fuese otra máquina. El austríaco Fennesz este año nos regala otra obra maestra del ruidismo, capaz de hacer melodías con sonidos fantasmas, interferencias y guitarras. De los pocos discos que me han llevado este año a la lágrima y es que, en caso de que My Bloody Valentine siguiesen activos, quizás hiciesen algo así.

4. Astrud - Performance
Es el disco que menos se parece a lo que venían haciendo, pero el que más Astrud me suena. Sobrecogen y emocionan en ‘He vuelto’, ‘Me desdigo’ y ‘Todo da lo mismo’. Y a pesar de que el falsete de Manolo puede asustar en una primera escucha, a la segunda ya no. Y a la tercera no puedes dejar de ponerte ‘Masaje’ para acabar a la cuarta cantando camino del Caprabo: “acaba de, acaba de una vez, acaba de una vez conmigo”.

5. The Delgados - Universal Audio
Los descubrí ya en el úlltimo mes del año y ha sido el disco que más he escuchado en diciembre. Y no sé por dónde se dice que este es un álbum muy pop, aunque ya no me atrevo a decir nada de la vertiente del pop, y sólo puede afirmar que quien dijese eso tiene toda la razón. Así hacen hasta temas que coquetean con los Beach Boys, como ‘Girls of Valour’, o ‘Everybody come down’ que no me extrañaría nada que apareciese anunciando alguna marca de cerveza este verano. Pero para alguien de provincias que emigró a la gran ciudad como yo, la canción que hay que escuchar es ‘The city consumes us’, tema que abre el lp y que resume perfectamente en sus 4 minutos y 14 segundos lo que será el disco. Los Delgados han hecho las mejores melodías de este año, entre el pop y el rock, como diría Eva de 4 en Alicante.

6. -The Streets / A grand don’t come for free
Mike Skinner es un gran narrador y nos lo demuestra en ‘A grand don’t come for free’. Tendré que prestar más atención a las letras de su anterior trabajo, ‘Original pirated material’, porque con tal de que sean la mitad de buenas que las de este disco, me quedo conforme. Letras sin sensiblerías pero demoladoras como en ‘Dry your eyes’: “Dry your eyes mate / I know it’s hard to take but her mind has been made up / There’s plenty more fish in the sea / Dry your eyes mate / I know you want to make her see how much this pain hurts / But you’ve got to walk away now / It’s over “. Nunca pensé que el UK Garage me pudiese gustar tanto.

7. - PJ Harvey - Uh Huh Her
“Who, who, who, fuck, fuck, fuck, you”. Polly al escribir el ‘Who the Fuck?’ cabreada sí que tenía que estar. Menos la batería, en este disco lo toca todo, y hace mi disco favorito de rock, si Sonic Youth me lo permiten, de este año. Con un sonido más lo-fi que su anterior trabajo, ‘Stories from the city, stories from the sea’, no será número uno en ninguna lista, ni el mejor de sus siete discos, pero a mí me ha emocinado. Total, para eso escuchamos la música, ¿no?

8 - Sonic Youth - Sonic Nurse
Algún crítico del Tentaciones dijo que era imposible escuchar un disco de Sonic Youth de principio a fin. A pesar de mi juventud, ya he visitado más de un psiquiatra en mi vida, así que no sé si este percance tendrá algo que ver con que escuche sus discos desde la primera a la última canción. No me puedo resistir al sonido destructivo de sus guitarras. Si no te gustan mucho, no empieces por aquí, pero no sabes lo que te estás perdiendo.

9. - Iron & Wine - Our Endless Numbered Days
Este es otro de los discos que he descubierto en la recta final del año gracias a los consejos de Rul. Y no me canso de escuchar esta delicia, tan sencilla, llena de detalles sonoros, con una voz sublime y unos coros que derriten. Aunque esté lloviendo, con este disco sale el sol.

10. - Björk - Médulla
El ‘Vespertine’, anterior disco de Björk, me lo pongo en los momentos de insomnio severo, cuando ni siquiera 50 mg. de Trankimazin pueden hacer que me duerma. No falla. Así que el Médulla lo escuché con bastante escepticismo y no me dormí. Con la excusa de la experimentación vocal nos ha plantado su mejor disco desde el Debut y se ha quedado tan ancha, como siempre. No sé con qué nos sorprenderá en el siguiente disco pero que, por favor, siga así.

11. -Harper Lee / All things can be mended
La primera vez que me lo puse pensé que estaba escuchando un disco de ‘Trembling Blue Stars’. Melancólico, es un disco para el invierno y los corazones rotos, porque a quién no le gustaría decir cuando está jodido que ‘I don’t need to know about your wonderful life’.

12. - Chico y Chica - Status
Primero nos regalaron ‘Lady Olé’ y ‘Vaquero’ desde su página web, y pensé que nunca volverían a sacar disco. Pero este verano, cuando ya casi nos habíamos olvidado de Chen y Rose, pusieron a la venta el álbum que mejores momentos me ha hecho pasar este año. Las joyas de ‘Chantaja’, ‘La vez que mejor’ y lo de… Pero la sorpresa de este disco es ‘Puntualísimo’ canción, si es que se le puede llamar así, más densa que el post-rock, más caspa que ‘Cine de Barrio’, y con un vocabulario más amplio que cualquier libro de Carreter. El nombre de Loreto nunca volverá a ser lo mismo.

13. - Interpol - Antics
Otro grupo de rock que nos llega de Nueva York. Suenan oscuros, muy oscuros, más afectados que Joy Division. Y es que si no te sale darle al ukelele para hablar de amores tormentosos, como a los Magnetic Fields, haces un disco de rock que parece cantado desde la tumba y va como anillo al dedo. “The trouble is that you’re in love with someone else / It should be me. / Oh, it should be me”. Mejor dejamos los cuchillos lejos.

14. - Lali Puna - Faking de Books
Parece queya quieren dejar la indietronica, pero no pueden. Los niños mimados del sello Morr, que han servido de sintonía para el programa ese tan raro de Tele5 llamado Nosolomúsica, hacen un disco dividido entre el ruidismo y cierta furia de temas como ‘Call 1-800-Fear’ o ‘B-Movie’ y los clicks-and-cuts a los que nos tenían acostumbrados en otros como ‘Micronomic’ o ‘Small Things’. Están perdidos, pero no decepcionan y terminarán por redescubrirse.

15. - Morrissey - You are the quarry
Nunca he sido un gran fan de Morrissey y no lloré cuando suspendió su concierto del FIB, entre otras cosas porque no estaba en Benicassim. Y como me pasa con muchos discos, lo escuché una vez y lo dejé arrinconado hasta que lo redecusbrí en mi retiro playero de este año. ‘First the gang to die’ se escucha genial tirado en la arena.

16.- Fangoria - Arquitectura Efimera
No sé qué tienen estos chicos con Carlos Jean, pero ya se podían deshacer de él que les acaba por destrozar las canciones. Pero, como dice Supervago, estoy en un año muy fangoriano de mi vida y ha hecho que sea uno de los discos que haya escuchado incansablemente durante días.

17. - Franz Ferdinand / Franz Ferdinand
Este año no tenemos disco de los Strokes, pero Franz Ferdinand nos han sorprendido con este álbum de rock. No inventa nada nuevo, no vamos a descubrir nada, pero está bien hecho y se agradece. Cualquiera de sus temas podría ser single.

18. - The Hidden Cameras - Mississauga Goddam
Ay Joel, Joel. Con lo fan tuyo que yo era, y lo que me has decepcionado este año. Primero, sacas un disco que se nota que lo has hecho con sobras del anterior y caras B. ¿Para qué romperse la cabeza si uno sigue con el tirón de su anterior trabajo? Y luego me caes mal en persona y tu concierto… tu concierto un poco desastre. Pero lo que peor me sienta es que a pesar de todo este disco me sigue encantando.

19. -Client / City
Todos uhh, ohhh, a bailar al ritmo de lo de Client. ‘In it for the money’ es uno de los mejores rompepistas que he escuchado este año, con ese sintetizador electroclash que invita a levantar los brazos y ese bajo que marca el ritmo. Y aunque el disco tiene sus momentos bajos, como en ‘The Chill of October’, me encanta por el toque Human League que le han dado. Escuchad ‘Theme’ y lo comprobaréis.

20. - Devendra Banhart - Rejoicing in the Hands
El chico este de nombre tan gracioso y voz tan peculiar se ha colado en mi lista. Lo-fi, casi sin producción alguna, con un sonido casi amateur y grandes canciones. Porque, ¿quién dijo que el folk era aburrido?. Atención a ‘Sight to Behold’ que en unos días se ha convertido en una de mis canciones favoritas del año.

21. - Jens Lekman - When I said I wanted to be your dog
Sonido Velvet Underground en ‘Tram #7’, nos vamos de vacaciones por el Caribe en ‘Happy Birthday’, en ‘You are the light’ parece que estamos, hasta por la voz, ante una nueva canción de Divine Comedy y ‘Julie’ tiene un toque Magnetic Fields. Menos influencias de Sepultura, en este disco hay de todo.

22. - Marianne Faithfull - Before the Poison
Uno de mis grandes problemas a la hora de enfrentarme a un grupo es la voz. Que como ya he dicho en muchas ocasiones, si se me atraviesa la voz del o la cantante, hace que ya no lo escuche. Y uno de los secretos de Marianne Faithfull es que me encanta su voz. Este disco lo compone junto a Nick Cave, PJ Harvey y Damon Albarn y tenemos canción repetida, el ‘No child of mine’ que también Polly se lo lleva a su disco.

23. - Coco Rosie - La maison de mon rêve
Guitarras, voces y ruiditos de todo tipo. Muchos ruiditos. Al principio me aburría porque, listo yo, me lo ponía en el metro y con tanta rueda metálica y freno del vagón me perdía todos los ruiditos. Al principio se me hizo un poco duro, pero cada vez que me lo pongo más me gusta. En caso de que me arrepienta y mueva algún disco, espero que no, este será el primero en escalar puestos.

24. - Scissor Sisters - Scissor Sisters
Si hay un disco del que me vaya a arrepentir de que esté en la lista, es éste. Considero que es un álbum que va a tener un muy mal envejecer, pero quizás me esté precipitando. ‘Laura’ es el tema que más me gusta y a partir de ahí, no me decido. Algunos días he pensado qué mierda de disco es esto, qué coñazo, qué aburrimiento, qué gritos del Jake Shears, y otros me ha parecido que no estaba tan mal. En fin, el tiempo lo colocará en su lugar.

25. - Felix Da Housecat / Devin Dazzle and the neon fever
No sabía si meter este disco o no, que también se podría llamar el disco de los últimos coletazos del electroclash. Lo escuché por primera vez en una tienda de vinilos de Amsterdam, y quedé un poco horrorizado ante tanta guitarra sampleada. Pero a Felix Da Housecat le tengo simpatía, y no podía dejarlo fuera. Todo sea por ‘Rocket Ride’.

El otro

Miércoles, 29 de Diciembre de 2004

He tenido una cena con mis amigos de Pamplona, la que tenemos todos los años en Navidades, y tras la cena he descubierto otro local que está muy bien en Pamplona. Se llama El otro y es muy moderno, muy bien decorado, con chill out y jazz de este electrónico de fondo, pero la gente no acompañaba. Ni modernos, ni nada. En otra ciudad estaría lleno de otro tipo de gente, pero en Pamplona hay lo que hay.

Y si estoy despierto a estas horas es porque sigo preparando la lista con los discos que más me han gustado este año, pero me está llevando más trabajo de lo esperado. Esto de hacer listas no es nada fácil, porque uno siempre acaba moviendo puestos, y por ahora no quiero hacer las listas estas móviles que tan famosas ha hecho Inexpresiva. Entre hoy y mañana la termino.

Pingüinos

Lunes, 27 de Diciembre de 2004

Algo me inquieta, segurísimo, porque hoy tras muchísimo tiempo he vuelto a tener una pesadilla. No era de asesinos en serie, ni de caídas al vacío, ni de persecuciones nocturnas porque mis pesadilas siempre tienen un toque de miedo infantil. Ya de pequeño soñaba que yo era un pitufo y Gargamel me perseguía para meterme en una olla. Fue uno de mis sueños recurrentes. Hoy los que han hecho que me levantase agobiado han sido unos pingüinos psicópatas voladores.

El culpable de la invasión era el gigante de los muebles baratos, Ikea. La mascota de esta cadena era el pingüino psicópata, así que con la apertura de cada centro llevaban a las ciudades colonias de estos pájaros para que la gente los viese y, como caen simpáticos, comprase más mesas, sillas y lámparas. Pero algo de maligno tenían los inocentes pingüinos que comienzan a atacar a la gente por la calle, dirigiendo su pico a una velocidad vertiginosa a las cabezas. Enloquecidos rompían los cristales de coches y edificios. Todo el mundo corría, yo también corría y no había forma de esconderse. Era como la película Los pájaros de Hitchcock, pero en vez de con gaviotas (el PP no sé en qué estaba pensando cuando se puso a este pajarraco como mascota) con pingüinos gigantes voladores.

¿Qué ha pasado?

Lunes, 27 de Diciembre de 2004

He vuelto patinando a casa sobre las placas de hielo. Poco a poco, andando como un pato, que si no ya me veía con el culo en el suelo y todo porque, a estas horas, Pamplona es la ciudad de hielo. Al menos no estoy incomunicado en un pueblo de Burgos como le ha pasado a mi amiga Vero.

He estado con mis amigos tomando una copa en El Sitio, uno de los pocos pubs decentes que quedan en esta ciudad. Música agradable, aunque repitan el mismo disco de variedades hasta el infinito, y una mezcla de gente que resulta curiosa: jóvenes, no tan jóvenes, señoras que buscan jóvenes, señores que buscan señoras, algún macarrilla y, como mucho, una chica moderna.

Y me he enterado de que han cambiado de dueños el Nébula. Era un bar de música alternativa, muy sixties, y se ha convertido en un bar salsero. Lo de esta ciudad desde luego ya no tiene nombre, con una oferta de ocio cada vez más uniforme y peor. No lo entiendo, si se supone que es una de las ciudades con mayor número de estudiantes universitarios, pero será que les ha dejado de interesar la música.

La señal de alarma se encendió el día que cerraron el Donegal, bar de mi juventud, donde todos los fines de semana íbamos mis amigos y yo a bailar Pulp, New Order, Blur o los Chemical entre otros. Pero de aquello, ya no queda nada. Ni siquiera las tiendas de discos, que ya han cerrado también casi todas.

Me he vuelto a casa patinando sobre el hielo con la ciudad en silencio. Y me ha dado mucha pena.

Felices fiestas. No me pega nada esto de felicitar las fiestas

Sábado, 25 de Diciembre de 2004

No sé cuántas horas llevo ya borracho. Empecé ayer con la cena esta de Nochebuena, que como es Nochebuena le da uno a los crianzas y reservas cosa mala, luego seguí por la noche pamplonesa bebiendo más y esta mañana, bueno, esta tarde con la comida familiar que tenía he seguido con los riojas de reserva. Así es como he llegado a cantar villancicos, que yo no hacía algo así desde que una de las monjas del colegio nos obligaba a aprendernos canciones de “vamos al portal” y “venid, venid, pastores”.

Y si pienso un poco en lo que hice anoche… sé que acabé en una discoteca. Se llama Vayven, o algo así, y es la antigua sala Más y Más. Al principio creo recordar, que lo bueno que tienen los reservas es que hacen una memoria selectiva matando a las neuronas que sobran, que la música no estaba de todo mal. Un poco de canciones de discoteca reviejas como Gala. Pero luego ya empezaron a poner los ritmos de menea la cintura, caderas y hombros y casi vomito. Algún día quiero vomitarle encima a algún DJ. Qué bien que me voy a quedar.

Esta noche todavía no sé muy bien qué voy a hacer. Supongo que seguiré dándole al alcohol, que si ahora bajo la tasa de alcoholemia en sangre puede ser fatídico, y quedaré con mi amiga Rosa para tocarle un poco, que hace muchos meses que no nos tocamos, y que me cuente qué tal le va la vida.

Felices fiestas a todos y prósperos reyes majos.

L Kan en el Ochoymedio

Jueves, 23 de Diciembre de 2004

Durante el último año he salido muy poco. La culpa, por echársela a algo, la tiene los grandes problemas de salud del año pasado y la convalecencia y posteriores molestias tras la operación de enero. Quiera uno o no, acaban pasando factura y la vida social se deja en un segundo plano. Pero en el último mes estoy volviendo a recuperar el ritmo perdido. No paro casi en casa. Aunque bueno, tampoco es que esté todo el día de evento en evento.

Ayer sólo tenía planeado el concierto de L Kan al que me invitó Supervago y al que también fueron Patata y Claudio. Era en el Ochoymedio, así que pensamos que al ser miércoles no habría mucha gente, pero fue llegar y toparnos con la cola de siempre que casi llegaba hasta Gran Vía. La explicación de semejante tumulto podía ser que los estudiantes ya están de vacaciones, pero el público era un poco reviejo, así que no sé yo si había mucho estudiante en el interior.

El concierto fue muy entretenido. A los L Kan no los tengo en disco, que tampoco me apasionan mucho, pero si hacen algo son grandes shows y desplegaron vestuarios diferentes para cada canción. Y entre canción y canción, había que cambiarse de vestuario, así que B Kan aprovechaba para soltar sus discursos preparadísimos: que no se podía quejar de la sala por el sonido, que quedaría un poco mal quejarse (¿alguién algún día les va a comentar lo del garrafón?), que ellos no tienen nada contra el McDonald’s, pero que son más del Burger King. Y me tuve que conformar con escucharlos, porque lo que es verlos… Justo delante mía se elevaba una columna enorme, así que de vez en cuando estiraba un poco la cabeza, o me apoyaba algo en el hombro de Supervago para ver algo más.

Supervago y yo nos retiramos prontito y al resto de la gente los dejamos al ritmo de lo de Nacho Canut que pincharrejeaba. No me quiero ni imaginar los caretos de esta gente hoy como hayan tenido que ir a trabajar.

Vuelco

Miércoles, 22 de Diciembre de 2004

Estoy un poco de ánimo bajo. Es el tiempo éste y las fechas, que me revuelven un poco. Siempre he odiado las luces de Navidad en Madrid. Me traen malos recuerdos. Así que espero que pasen estas fechas lo antes posible. Al menos para que me vuelvan a entrar ganas de actualizar y de contar cosas. Y la culpa de esto también la tienen las monjas, que tantos años lavándome el cerebro con el recogimiento de estas fechas, la reflexión y demás está teniendo unas consecuencias nefastas. No sé por qué, pero estoy mal.