Habla chucho que no te escucho
Domingo, 24 de Octubre de 2004Yo, como la Rockdelux, cuento las cosas tarde y cuando todo el mundo ha hablado ya del tema, así que es el momento de hacer la crónica del concierto de Astrud y The Magnetic Fields del pasado viernes.
El recital, que me gusta llamarlo así porque todos estábamos sentados y el asunto estaba muy silencioso y con poquitos instrumentos por el empeoramiento de la sordera de Stephin Merrit, era en el Palacio de Congresos de Madrid. Me encanta el sitio, primera vez que lo pisaba, que es donde se celebran las galas de entrega de los premios TP y otros actos culturales importantes.
Primero salieron los Astrud, que fue lo que la mayor parte del público quería ver y con Esto debería acabarse aquí comenzó el recital. Manolo salió con gorro, Genis con tacones y unos pelos en plan los magos esos del Señor de los Anillos. Y verlos así en tan básico me encantó. Sí, aunque no estuviesen muy afinados y Genis no se aclarase con el programa ése que acaba de piratear para samplear sonidos en directo, me encantó. El mejor momento de la actuación fue la interpretación por parte de Genis de lo que debería ser un hit de la radio española, ‘Hay un hombre de España’. Este temazo, aunque cantado por Manolo, está en el single de ‘Todo nos parece una mierda’. Me lo compré en el concierto (atención al diseño, el más original que he visto en muchísimo tiempo). Y vale, la voz de Manolo nos gusta pero este tema era para Genis como se pudo comprobar.
Cuando se acabó la actuación de Astrud vinieron los aplausos, las luces se encendieron, la gente salió a hacer pis y fumarse unos Ducados, otra vez volvió la gente, se apagaron las luces y al escenario salieron The Magnetic Fields. El último en aparecer, Stephin Merrit, muy pequeñito, muy poca cosa él, que hasta que no dieron a los focos del escenario Supervago y yo no sabíamos si era el enanito de los que estaban ahí o no (hombre, la chica, Claudia, estaba descartada). Y ahí comenzó mi sufrimiento. Stephin debe de tener los tímpanos completamente destrozados, sobre todo el izquierdo, así que cada vez que el público aplaudía se tapaba el oído con el dedo, en algunos momentos los dos oídos, y me entraba la duda de si debía aplaudir o no. Ni saludó, ni se despidió, que fue surrealista verle desaparecer con esos pasitos tan cortos con las manos en las orejas, que parecía un niño enfurruñado que dice eso de “habla chucho que no te escucho”. Esto lo ha elevado en mi lista de artistas frikis. Yo sabía que algo rarito era, pero no tanto. De todas formas lo sigo diciendo, que una pena que sea tan feo, que después con las canciones que escribe y canta si además fuese guapo yo ya estaba completamente enamorado.
La duda que me ha quedado es cuánta gente fue al concierto por Magnetic Fields. Hubo bastantes abandonos, conversaciones maleducadas hasta el punto que el pequeñito de Stephin se levantó de su silla y se dirigió a dos espectadores a los que invitó a callarse, una pena desde luego. Pero para los que nos gustan Magnetic Fields, el concierto fue emocionante. En más de un momento se me pusieron los pelos de punta, y tan sólo eché de menos que Stephin cantase ‘I Don’t Want to Get Over You’.
