Archivo para Septiembre, 2004

Concursín

Miércoles, 8 de Septiembre de 2004

Me estoy empezando a poner nervioso con las invitaciones de Gmail, que según las voy regalando me aparecen más y más en mi cuenta. Me las quiero quitar ya todas de encima y para eso, ¿qué mejor que un concurso tipo Noche de Fiesta? Así que majos y majas, ¿qué animal ya no puede caminar? Y doy una pista: “La *******, la ********, ya no puede caminar….”. Los seis primeros que acierten se llevan una, y que no se os olvide rellenar el campo del email para que os la pueda enviar.

Y otra vez más

Martes, 7 de Septiembre de 2004

Lo he intentado muchísimas veces, cada año al menos un par. Otra vez estoy en el proceso de dejar de fumar y creo que voy por el buen camino. En el mediodía del viernes fue cuando fumé mi penúltimo cigarro. Ése casi se podría decir que fue el último, de no ser por el pequeño ataque histérico que me dio ayer por la tarde y que me llevó a fumarme uno. Eso sí, me supo fatal.

Como ya han sido muchísimas intentonas a lo largo de los últimos años en los que he probado de todo: chicles de nicotina, parches, libros… no quiero alzar las campanas al vuelo. Pero no sé por qué, creo que esta vez va a ser la definitiva. Lo mal que me supo el cigarrillo de ayer tiene mucho que ver.

Ahora lo que pido es paciencia a la gente que me tiene que aguantar. Supervago ya tuvo que soportar mis ataques de risa todo el fin de semana. Es que se enfadaba y a mí me daba por reírme. Al menos, me lo tomo con sentido del humor.

Mirando al mar adentro

Sábado, 4 de Septiembre de 2004

Mar adentro, Mirando al mar, qué más da. Si total son dos títulos que se parecen. Por eso mismo ayer, antes de verla, me hice un lío y llamé a la nueva película de Amenábar como el programa de la Tárrega. Y sí, por si os lo preguntáis, me quedé tan ancho.

Tras el rebautizo fuimos al cine Súper y yo, junto con Mynerva y Hator a ver el melodramón de la temporada. Desde luego, no me esperaba esto de Amenábar. La película no está fatal, pero no me esperaba esto, que busca desesperadamente la lágrima del público en varios momentos con los típicos recursos de niño corre tras un coche, gaitas suenan mientras el prota ve lo bien que se lo pasa la gente en este mundo y cosas así, que no quiero destriparla a la gente que no la he visto. Bueno, si hay algo que destripar, que la historia ya es conocida por todos.

Así que, aunque estuve al borde de la lágrima en varios momentos, la lágrima se me volvió a meter pa’dentro en cuanto vi tal despliegue de medios para que la gente se viese obligada a sacar el kleenex. Y también, para los que se lo pregunten, Belén Rueda no lo hace tan mal (para empezar como empezó, haciendo coreografías en el Vip Noche).

Otro concurso más

Viernes, 3 de Septiembre de 2004

Esta semana vuelvo a regalar otra cuenta Gmail, el correo de Google con 1 Gb de espacio, a la persona que diga la forma más original de conseguir 900 euros en una semana. Tenéis de tiempo hasta el domingo a las 23:59 y el ganador lo anunciaré el lunes.

Sólo nos separan 900 euros

Jueves, 2 de Septiembre de 2004

Anda que no estoy harto de ser un pobre de mierda. Que los que dicen que el dinero no da la felicidad son aquellos que dan Whiskas Langosta a su gato porque ya no saben en qué gastarlo, así que no me consuela eso. Que el dinero es lo único que se interpone entre Nueva York y yo, un viaje que podría hacer este octubre.

Este año creo que va a ser el primer año, desde que me independicé, en el que no me he visto con el agua al cuello a final de mes. Tengo que decir que he reducido muchísimo los gastos y he sabido contener mis impulsos consumistas. Pero este freno del deseo tiene sus efectos secundarios y no ha hecho más que perjudicar más mi desequilibrio mental. Sano, desde luego, no tiene que ser.

Así que yo afrontaba este último trimestre del año tan ancho y pancho (y desequilibrado), pensando que no tendría que rebuscar más en el contenedor del Champion, cuando Supervago me propone que vayamos a Nueva York en octubre. Y no es un problema de no haber administrado bien el dinero, sino de un gasto que no entraba en presupuestos.

Ahora lo que me carcome es la duda: ¿vivo tranquilamente hasta final de año o vuelvo a rebuscar comida en el contenedor? La diferencia es un viaje a Nueva York, ciudad en la que ya he estado un par de veces y que, a no ser que Bin Laden haga alguna de las suyas, no se va a mover de ahí.

¿Y si lo dejo todo?

Jueves, 2 de Septiembre de 2004

¿Y si lo dejo todo y me voy a algún sitio que quede un poco lejos? Por poner un ejemplo, ¿y si me voy a Australia? Ayer lo vi muy claro. Fue justo después de comer. Se me encendió la bombilla y me vi claramente viviendo en Australia, lejos, lejos. Nada mejor que un cambio radical para acabar con este hastío laboral que me va a matar.

Lo que me gustaría es poder empezar de nuevo y así tener la posibilidad de ser cualquier cosa: panadero, frutero, camionero, qué más da.