Archivo para Junio, 2004

Tamagotchis y reputación profesional

Miércoles, 30 de Junio de 2004

¿Qué hacer cuando te suena el Tamagotchi insistentemente en medio de una reunión? Toda la mañana me la he pasado metido en una reunión, de esas en las que uno acaba mirando los zapatos de los asistentes de puro aburrimiento, y Dinia también se estaba aburriendo. Cada media hora, sonaba en mi bolsillo y me tenía que aguantar la risa. No sabía si sacarla y ver qué le pasaba o no, pero la reputación profesional podía caer en picado.

No le culpo en absoluto su comportamiento. El abandono que sufrió ayer ha dejado secuelas irreparables. No tiene más que una barra de training y hace lo que le da la gana, como tirarse de cabeza al suelo repetidamente. Está en la etapa adolescente.

Ahora estoy buscando hoteles para el viaje que haremos a Lisboa Supervago y yo dentro de poco. He encontrado una ganga en un hotel de 5 estrellas que parece que está céntrico, pero el problema es que no sé lo cerca que estará de los sitios por los que saldremos por la noche. Somos vagos, muy vagos y cuanto más cerca, mejor. Además, ya me puedo entrenar para subir cuestas y más cuestas. Pensemos en lo positivo: nalgas firmes.

En las manos de Manu

Martes, 29 de Junio de 2004

A pesar de que Dinia en estos momentos está sola y abandonada en mi casa, supongo que con hambre, millones de cacas y enfermades, y totalmente deprimida, he decidido no faltar a mi cita con Manu para que arreglase el desastre de pelo que llevaba.

No sé si seré malo, perverso, egoísta, porque lo único que puedo decir es que no me arrepiento. Qué maravillas hace con las manos, qué masajes capilares me ha dado mientras estaba lavándome el pelo, despacio, poco a poco, como nunca antes me lo habían hecho. Así es que ha llegado el momento de la tijera, me ha preguntado que qué me hacía y le he respondido: “Haz (conmigo) lo que quieras”. No existía otra frase posible.

Ahora, tras este momento que no desmerece en absoluto a la experiencia Herbal Essence, es cuando me vuelvo a acordar de Dinia. ¿Seguirá viva esta noche cuando vuelva a casa?

Dinia abandonada

Martes, 29 de Junio de 2004

Soy un mal padre. Me he dejado olvidada a Dinia en casa y hasta esta noche no vuelvo. Espero que no se muera, por favor, que esta mañana la había dejado bien contenta y sin hambre.

Como me imaginaba, cuando me he despertado esta mañana Jai se había ido dejándome a su retoño Dinia bajo mis cuidados. Lo he pasado mal, porque Dinia es mala, mala e impertinente, pero no se merecía el abandono. Ha sido tan sólo un descuido.

No sé si llamar al portero, decirle que entre en casa y que me cuide a la pequeña hasta que llegue esta noche, pero si ya me mira raro, con una petición así no sé qué puede ocurrir.

Qué mal padre soy.

Monja guitarrera rima con nevera

Lunes, 28 de Junio de 2004

Con las neuronas derretidas voy a intentar contar lo que ha sido un fin de semana de reencuentro con las vacas, los animales chupópteros y feos y las monjas con guitarra. Éstas, en los autobuses de verano no fallan, y se les localiza fácilmente por el humillo que sale del hábito y que les cuece la sesera. No se lo quitan ni aunque el aire acondicionado del autobús no funcione y el resto de los viajeros estemos sacando la lengua como perros, al borde de la deshidratación. Eso sí que es vocación.

El fin de semana, como todos los fines de semana, empezó el viernes por la noche. Qué frase más estúpida que acabo de escribir. Quedamos Patata, Claudio, Sandy, Supervago y yo en el Red Bar. Allí estuvimos rajando un rato y jugando al Tabú. Después, visita al Mission y antes de volvernos a casa Sandy soltó la revelación de la noche. Explicó en qué consisten las prácticas con sus compañeros de clase. Si no recuerdo mal dijo que se tienen que hacer entre ellos tactos rectales y exploraciones vaginales. ¿Pero alguien se imagina metiéndole el dedo por el culo al que tiene al lado todos los días? Anonadados nos dejó a todos.

El sábado por la mañana fue el día de la segunda ruralada de este año. Nuriales, Supervago y yo fuimos a un pueblo montañés de Madrid con los tamagotchis. Han sido los verdaderos protagonistas del viaje, y entre ellos ha destacado Chica, la Tamagotchi de Automatique que no paraba de entrar en coma cada poco tiempo. No sabemos las secuelas que pueden tener los apagones en su cerebro, pero Nani dice que Chica es retrasada. Qué pena, tan joven y ya tan mal.

Por la noche hicimos la fiesta Blue Tropic con Blue Tropic, vodka y música en el jardín. Yo empecé muy animado a bailar, pero pronto noté cómo las piernas se me cansaban y pedían un descanso. En pocos días cumplo los 26 y esto son las primeras señales de la inminente vejez a la que me encamino sin remedio. Entre las canciones que pinchó Automatique estaba Italomatic de Kiko. Hace por lo menos 3 años que no escuchaba esta canción y ayer, al llegar a casa, corrí a bajármela.

Y tras otras tantas cosas que ocurrieron volvimos a Madrid el domingo por la tarde, que ya me he cansado de escribir este post, qué horror. Qué bonito fue el reencuentro con el aire acondicionado en mi casa.

Expreso

Viernes, 25 de Junio de 2004

Ni cortarme el pelo ni nada. Siempre que se aproxima un día libre pienso en hacer las cosas que no puedo normalmente pero, cuando llega el momento, nada. Tampoco he desaprovechado completamente el día, que he puesto la lavadora y he ido al Alcampo a comprarme una cafetera. Sí, por fin voy a poder tomar café en condiciones en mi casa.

La cafetera que he comprado ha sido la de expreso más barata que he encontrado. No sé qué diferencia puede haber entre una de 30 euros y otra de 200 por lo que ante la duda, la más barata. Ya la he puesto en un rinconcito, lo decora muy bien, y he preparado mi primer café. Desde luego no es el café más maravilloso que haya probado, pero estaba bien. Ahora tendré que despertarme 5 minutos antes todos los días para prepararme el café y amortizarla.

Croquetas

Viernes, 25 de Junio de 2004

Entregas de premios, la OPV de Telecinco, otras cosas que tenía que hacer en el trabajo, y el resultado es estar en estos momentos en la cama casi sin poder moverme. La verdad es que para la inactividad de mi persona, esta semana no he parado y se nota. Lo noto. Menos mal que mañana tengo el día libre. No sé si lo dedicaré a ir a cortarme el pelo, pero me agobio de tan sólo pensarlo. Acabaré levantándome a la una de la tarde y dejando a mi Jai (el Tamagotchi) desatendido durante toda la mañana.

El cansancio en las piernas se debe a que ayer quedé con Mónica y muchísima gente más para ver el espectáculo en la sala Galileo Galilei de Faemino y Cansado. Nunca los había visto en los escenarios y, aunque me reí bastante, no puedo decir que me maravillasen. Al menos no lloraba de la risa como Mónica. El humor en muchos casos era bueno, pero en otros momentos se caía en lo previsible y tanto chiste que sabes cuál va a ser antes de que empiece, aburre. De todas formas, siguen siendo los reyes del humor absurdo.

Terminamos cenando en una terraza que había cerca y en la que nos pusieron croquetas del DIA. Lo noté porque esa marca la conozco perfectamente y sí, puedo asegurar que lo que nos sirvieron eran croquetas de esa gran cadena de supermercados. Me gustan esas croquetas, pero en una terraza uno no espera eso. Aunque mejor eso que no algo peor. Por otros sitios sirven croquetas, caseras, pero que parecen cemento, como unas que ya probaron Supervago y Nuriales en un bar de Malasaña del que no me acuerdo el nombre.

Post sin importancia ni interés

Miércoles, 23 de Junio de 2004

Que parece que no actualizo. Esto pasa porque ayer tuve que hacer un turno especial en el trabajo y no salí hasta las 12 de la noche. La mañana la dediqué a hacer unos recados y cuidar de Jai, mi pequeño Tamagotchi, y también a meter la pezuña hasta el fondo con el diseño del blog. Todo lo que no puedo hacer en el trabajo, lo hago aquí, así que experimento y si se ve todo mal, me da igual, que no me voy a echar la bronca.

A Jai lo tengo ahora supercontento. Está cantando y bailando. No me extraña, porque no para de recibir cuidados por mi parte. Lo que me da pena es que su etapa adolescente se está terminando y dentro de poco se convertirá en un adulto que va a pasar de su padre y preferirá irse de ligoteo por ahí. En fin, así es la vida.