Archivo para Mayo, 2004

Adiós, adiós, adiós… que me voy a Amsterdam

Viernes, 21 de Mayo de 2004

Me largo de Madrid
Madrid está fatal. Toda la ciudad ha sido invadida por militares, policías y viejas que vienen de todos los pueblos de España. Ayer creo que se batieron récords, porque nunca antes había visto a tanta gente con tantas cámaras de fotos en Plaza de Castilla. Y lo peor está por llegar, que esta noche y mañana no habrá quien dé un paso por la ciudad. Aluciné cuando enchufé la tele y vi la gran masa que recorría la Plaza de Cibeles como si de una manifestación se tratase. Esto es una locura.

Lo mejor de todo son las viejas de siempre que también se quejan, como no, en la parada del autobús. Tras salir del trabajo decidí volver a casa en bus pero no llegaba ninguno porque la marea humana de Cibeles taponaba el tráfico rodado. Me encanta escucharlas, quejarse tanto, porque luego esas mismas serán las que estén en primera fila del desfile nupcial con el abanico y gritando guapo a Filip y Leti.

Así, que siento mucho a los que no pueden huír, y sólo les puedo decir: Aquí os quedáis. La boda de mañana va a ser caspa total por lo que estoy viendo por la tele, pero yo a esas horas ya estaré en Amsterdam descansado. Voy a estar allá toda la semana. Va a ser genial. En unas horas cogeré el avión. Que os lo paséis bien.

La utopía socialista

Jueves, 20 de Mayo de 2004

El cambio del Este
Centenares de miles de personas que van de los países del Oeste europeo al Este como refugiados políticos por el aumento del paro y por el descontento generalizado con el sistema capitalista. Ese es el ideal comunista que vive la protagonista de Goodbye Lenin en los últimos días de su vida.

Intentando hacer más llevadera la dieta impuesta ayer me alquilé esta película del director alemán Wolfgang Becker. Hace tiempo que quería verla y por fin econtré la excusa perfecta. Otra vez tenía el día sensible porque solté algún que otro berrido en la intimidad de mis cuatro paredes, pero las carcajadas también sonaron.

Goodbye Lenin es la historia de Christiane Kerne, una madre de Berlín Este, que sufre un ataque al corazón y cae en coma justo unos meses antes de la caída del Muro de Berlín. Es defensora a ultranza del sistema comunista y una de las mujeres más activas del Partido. A los 8 meses, con toda la ciudad revolucionada por el cambio, despierta del coma pero el doctor avisa a sus hijos de que cualquier sobresalto puede llevarla a la muerte. Su hijo Alex, preocupado por que los cambios sociales en los que la ciudad está inmersa acaben con su madre, despliega todo un mundo de fantasía alrededor de ella para que crea que siguen viviendo en el sistema por el que tanto luchó.

Es una delicia de película, sin pretensiones política, con unos personajes que me enamoraron, todos tan naïf, con sus vidas complicadas llenas de desgracias agravadas por la caída del Muro de Berlín y el desmoronamiento de los regímenes comunistas. Ese momento tuvo que ser grande para Berlín convertido en el centro del mundo. Y ahora ya no séra lo mismo, pero quiero visitar la ciudad.

Me comería un toro

Miércoles, 19 de Mayo de 2004

Me lo comería

Tengo que estar hoy todo el día a base de dieta líquida con un montón de restricciones. Se acerca la hora de comer y ya no puedo más. Pienso en pizzas, hamburguesas, palitos de mozzarella, filetes, patatas, tortillas, tartas, bollos… Esto es una tortura impuesta por los médicos para las pruebas que mañana me tienen que hacer en el hospital.

Esta noche, todavía va a ser peor. Recuerdo que la última vez que sufrí esto acabé tan habriento que le dije estas palabras a Supervago por teléfono: “En estos momentos me comería un toro”.

Yo si algo tengo claro es que los médicos no prueban de su propia medicina porque en caso contrario no nos someterían a los pacientes a semejantes torturas. No se dan cuenta que a veces piden cosas imposibles como beber de golpe 2 litros de agua y estar más de 4 horas sin hacer pis, o que te metan unos alicates por el pene y pretendan que no te quejes.

Así que pacientes del todo el mundo, unámonos y vayamos a por ellos, que son menos. Ya veréis qué bien nos lo pasamos jugando a los médicos con los médicos.

A página completa

Miércoles, 19 de Mayo de 2004

Estoy superfeliz. Me acaban de publicar un anuncio que hice y que tiene que ver con la dichosa manita, a página completa en un periódico de tirada nacional. Además, me mola mogollón y por la oficina ya me lo están diciendo. Si es que, cuando me lo propongo, hasta las cosas me salen bien.

La primavera el moco altera

Martes, 18 de Mayo de 2004
Mi mejor amiga

Odio la primavera por la sencilla razón de que tengo alergia al polen. Todo el mundo parece feliz porque todo florece, qué bonitas las flores, y el pobre ikín no deja de moquear. Los síntomas que me producen nuestras amigas las plantas en su afán reproductor son: moqueo incesante, picor de paladar, nariz, cara y ojos, llorera desconsalada, incapacidad para respirar con normalidad, atontamiento generalizado, dolor de cabeza, y avinagramiento de mi agrio humor. Muy completito todo.

Esta mañana me he despertado más o menos así y con la cara completamente hinchada. Anoche se me olvidó cerrar la ventana y hoy ha venido a mí todo el polen del Paseo de la Castellana. Además, ese polen con tanto coche, tanto anuncio luminescente y tanta cosa tiene que haber mutado convirtiéndose en el polen que llegó del espacio para acabar conmigo.

Por si todo esto fuese poco, hoy comienza otra vez la preparación para la urografía que me tienen que hacer el jueves por la mañana. Hasta después de la prueba ya me puedo ir olvidando del chocolate, pasteles, pan, Coca-Cola, cervezas, vino y otras tantas cosas. Además, volverá el trakatrakatrá y tendré luz propia, verde fosforito. A ver si ésta es la definitiva y desarrollo superpoderes de una vez.

Comienzan las votaciones

Martes, 18 de Mayo de 2004

Ya han comenzando las votaciones para los premios Fire Blogs Awards 2.0. Esta vez los quiero todos, así que ya me estáis votando. Todas las magdalenas serán mías (jajajajajajaja).

Telefilm ameba

Lunes, 17 de Mayo de 2004

Algo fundamental en el estado ameba de cualquier persona es tragarse la película de Antena 3 del domingo por la tarde. Esas películas de niñas psicópatas, madres asesinas, desgracias familiares e hijos secuestrados llevan a nuestro cerebro una señal que produce una salivación y un sopor por los que acabamos dormidos y babeando todo el cojín. El problema llega cuando falla el telefilm, como ocurrió ayer.

En Antena 3 echaron un telefilm de los hijos de Diana, los príncipes esos que nunca me acuerdo como se llaman, y no enganchó. La desgracia fue que en el resto de cadenas tampoco había nada apetecible. En Telemadrid, un telefilm dirigido por James Cameron sobre el Titanic. Un horror, porque era de esos más largos que Ben-Hur. En Tele5, El pequeño vampiro. De niño me leí todos los libros, pero ver la película un domingo por la tarde era demasiado para mí. Qué manía le ha entrado a Tele5 con programar películas para niños los domingos.

El resto de cadenas, no sé qué programaron. Bueno, el resto de cadenas, se reducen a TVE-1 y La2, que por mucho que se empeñe Telefónica en venderme mogollón de canales, no soy de los afortunados que gozan de trikimil canales en Digital +.