Archivo para Mayo, 2004

Fan de las pastillas

Lunes, 31 de Mayo de 2004

Por fin tengo los billetes para lo que va a ser el segundo intento de vacaciones. Me iré a Amsterdam este viernes y pasaré allí toda la semana que viene, descansando, sin hacer nada. Creo que hasta puede que me tumbe al sol en algún parque y me aventure con las bicicletas. Cualquier cosa con tal de salir de Madrid unos días y desconectar de todo esto.

Pero todavía me queda por delante toda una semana en la que me parece que no voy a parar. En cuanto anuncio en el trabajo que voy a faltar unos días me llueven las tareas, así que voy a intentar llevarlo todo lo mejor posible.

El agradecimiento de hoy se lo tengo que dar a la industria farmacéutica por haber inventado los antihistamínicos. Tras sufrir un fin de semana espantoso, porque esta semana ha sido un verdadero sufrimiento para los alérgicos al polen, esta mañana me he tomado una pastillita y adiós picores, adiós estornudos, adiós mocos. Estoy superfeliz. Como siempre, yo sigo siendo superfan de las pastillas.

Con el permiso de la SGAE

Sábado, 29 de Mayo de 2004

No he hecho nada ilegal, que quede claro. Que con la SGAE hay que tener mucho cuidado. Sólo basta con que uno insinue que ha pasado una tarde bajándose canciones de internet para que los acólitos de la SGAE se le echen encima y le llamen pirata, destruye-familias y cosas peores. Así que no, no. Yo sólo escucho canciones y no me bajo nada señores.

Las canciones que he escuchado hoy han sido varias del grupo islandés Gus Gus. ¿Alguien me puede decir que pasa en este pequeño país en el que parece que todo el mundo tiene un grupo? Los marginados serán los que no se dediquen a la música, supongo, y los mirarán de muy mala manera por la calle. Pero vamos a volver a la música, que no quiero despistarme con el tema de la melomanía en Islandia. La canción que más ha sonado hoy en mi iTunes ha sido Purple de los ya mencionados Gus Gus con Paul Oakenfold.

También he aprovechado para bajarme escuchar (uy, que se me escapa) Watching cars go by, tema sorprendentemente guitarrero de Felix Da Housecat y Flamboyant de Pet Shop Boys. Cada vez soy más fan de los Pet Shop, si exceptuamos el tropezón que tuvieron con su último disco de estudio.

Ahora seguiré escuchando alguna que otra canción, si la SGAE me lo permite. Que no hay nada de malo en primero escuchar, y luego comprar.

I thought you were my boyfriend

Viernes, 28 de Mayo de 2004

Stephin Merrit
Las letras de Stephin Merrit, siempre geniales. Que como dicen por ahí, no hace falta caer en el It’s raining men para hacer una canción gay. Y como muestra, el estribillo del single de una de las canciones.

I thought I was just the guy for you and it would never end.
I thought we were supposed to be like glue,
I thought you were my boyfriend.
I thought you were my boyfriend.
Love or not, I’ve always got ten guys on whom I can depend.
And if you’re not mine, one less is nine, get wise,
I thought you were my boyfriend.
I thought you were my boyfriend.

Mi nuevo DNI

Jueves, 27 de Mayo de 2004

Acabo de recoger mi DNI. La foto que llevé para renovarme el documento identificativo era espantosa, pero el resultado en la cartulina plastificada es peor. No sé qué ha pasado en las máquinas del Ministerio del Interior, pero salgo fatal, fatal. Que me hayan recortado el cogote por la mitad, explicable tan sólo si llevase un peinado afro, desde luego no ayuda. A esto hay que añadir mi blanquecina tez, que no sé si lo habrán retocado, pero más que pálida en el nuevo documento parece luminescente. Ya me veo a todas las cajeras preparadas con gafas de sol cuando vaya a pagar con tarjeta.

Mira Encarni

Miércoles, 26 de Mayo de 2004

Me he reincorporado al trabajo. He hecho en los últimos días tantos kilómetros que me va a entrar complejo de Willy Fog. El último de los viajes lo hice ayer por la noche en tren para volver a Madrid, con el tren casi vacío. Esto siempre es de agradecer porque así te puedes espatarrar en los asientos y hasta roncar, si te apetece, porque entre pasajero y pasajero hay bastante distancia. Esto equivale a paz y tranquilidad… hasta que el grupo de 15 mujeres al borde de la jubilación se sube en Calatayud.

Adiós paz, adiós sosiego, bienvenido sea el griterío, los Uyyyysssss y el “¡¡¡Mira Encarni, mira Encarni!!!”. ¿Nadie les ha dicho nunca a estas mujeres que es de muy mala educación dar semejantes voces en un transporte público?

Las consecuencias fueron: abandono generalizado del vagón por los cuatro que lo ocupábamos, aunque yo me quedé con la música del discman a tope y la cara de horror del revisor. Así, en manada, dan miedo.

Hay que seguir

Lunes, 24 de Mayo de 2004

A pesar de los golpes que nos pueda ir dando la vida, hay que seguir. Somos mucho más fuertes de lo que pensamos, porque cuando ocurre algo, sacamos fuerzas de donde no hay. Ya no se puede hacer nada. Se encaja el golpe como se puede y a continuar.

Ahora me quedaré en Pamplona un par de días y después volveré a Madrid. Gracias a todos por vuestro apoyo.

¿Por qué?

Sábado, 22 de Mayo de 2004

Escribía esto en el avión de vuelta a Madrid. Necesitaba desahogarme. Mi viaje a Amsterdam ha durado unas escasas 12 horas porque esta mañana ha sonado el teléfono móvil para recibir la peor llamada de toda mi vida. Era mi padre, con voz preocupada, al borde de la lágrima. Mi sobrino ha fallecido esta noche.

Supongo que el cerebro tiene algún tipo de protección antes este tipo de golpes emocionales. Todavía no me lo termino de creer. No sé si echarme a llorar. Lo que en un principio era estar desorientado completamente se está convirtiendo en un nudo en la garganta que se va haciendo más y más fuerte. Toda la ilusión que tenía de 9 días de vacaciones, descansando, conociendo gente nueva, saliendo toda la noche, ya no tiene ninguna importancia. Pienso en mi hermana y mi cuñado, lo mal que lo tienen que estar pasando. Pienso en mi otro sobrino, su hermano, que con algo más de dos años estará perplejo sin saber lo que está ocurriendo, preguntando dónde está su hermano.

Todavía van a pasar unas horas hasta que pueda estar con mi familia. Ojalá hubiese algún tipo de vuelo directo de Amsterdam a Pamplona, pero antes tendré que pasar por Madrid. Unas horas espantosas porque no estoy con ellos.

La última vez que vi a Aimar estaba guapísimo. Fue hace tan sólo dos semanas, en el cumpleaños de mi tío. Empezaba a gatear y estaba con los ojos constantemente abiertos, observándolo todo, sonriendo, curioseando, aprendiendo, sin querer dormir. Pero en sus ocho meses de vida no ha podido hacer nada más. Con lo guapo que iba a ser. Se va a perder tantas cosas que muchos de nosotros hemos tenido el privilegio de disfrutar.

En estos momentos me encantaría ser creyente y pensar que después del sinsentido de cada día hay algo más, pero según pasa el tiempo me vuelvo más escéptico y más ateo. No existe explicación alguna para todo esto.

Así es la vida. Uno pasa de la alegría completa a la mayor tristeza en cuestión de segundos. Y estos golpes le recuerdan a uno que estamos aquí de paso, que no nos deberíamos preocupar por todo aquello que no tiene importancia, que sólo hay unas pocas cosas que importan de verdad, que tenemos que disfrutar cada día que pasa porque nuestro tiempo asignado se puede acabar en cualquier momento.

Ahora me arrepiento de no haber estado más con él, de no haber podido conocerle más, de no haber puesto más caras raras para que sonriese, de no haberle regalado más cosas, de no haberle dado más besos.

Al menos siempre lo recordaré con las sonrisas que me echó la última vez que lo vi y con la sonrisa de oreja a oreja que se me puso cuando me despedí de él un bonito día soleado de mayo, en la calle, en Pamplona, mientras dormía plácidamente en su silleta como tan sólo los bebés duermen, despreocupado de todo, soñando en sus cosas.

Aimar, que tu tío iko no ha podido conocerte casi, pero que sepas que te ha querido mucho. Un beso muy fuerte.