Hace poco, en un documental de la BBC decían que los europeos tenemos un gen que nos facilita la tarea de metabolizar el alcohol. No me quiero ni imaginar lo que hubiese sido de mí esta mañana de no ser poseedor de ese gen, porque decir que me he levantado fatal es poco.
Estas cosas pasan cuando se empieza con un vino blanco, luego se sigue con varios tintos y se termina con unos cocktails de dudosa composición en la fiesta “Lo mejor del mundo” que ayer Laura y Paco celebraron en su casa. En ella conocí por fin a Farala-Lolo-Warrior y volví a ver a Supervago tras unas semanas. También me hizo mucha ilusión volver a ver a Nuriales, que hace tiempo que no estaba con ellos.
En la fiesta me lo pasé bastante bien, a pesar de la performance que ya al final de la noche hicimos Supervago y yo, y es que hay que ver lo que nos gusta discutir. Supongo que será porque nos queremos demasiado.
Hoy, ya desde la cama porque estoy incapacitado tras la noche de ayer para realizar cualquier tipo de esfuerzo que conlleve poner un pie fuera de la cama, he seguido escuchando el nuevo single de Basement Jaxx, ‘Good Luck’. No sé ya cuántas veces me la he puesto entre hoy y ayer, pero creo que al menos la escucho una vez a la hora. Eso sí, ya sólo moviendo la cabeza, que en estos momentos no tengo en el cuerpo el equilibrio suficiente para bailarla.