Last train to trancentral
Viernes, 30 de Abril de 2004
KLF se separaron en el 92 e hicieron retirar toda su colección de discos, al menos los que estaban bajo su control en el Reino Unido, bajo el sello KLF Communications, con el compromiso de volver cuando exista la paz absoluta en el mundo. Buena forma de decir que se separan y que no les den el coñazo con insinuaciones de sin van a volver. De todas formas, todavía se pueden encontrar los discos que licenciaron a compañías de Estados Unidos y Japón en las tiendas.
El hablar hoy de KLF viene porque ayer me pasé prácticamente todo el día escuchando su hit ‘Last train to Trancentral’, un himno del acid house y el mejor de los remedios para subir el ánimo. Decididamente lo voy a incorporar en el disco de e-iko por el comentario 2.000 que tantos meses me está costando realizar. No me decido con las canciones que debo meter.
En la interesante historia de KLF, en la que está documentada incluso la quema de un millón de libras esterlinas, uno de los discos más misteriosos fue la banda sonora que realizaron para la película ‘The White Room’. Nunca se publicó y durante años ha sido buscado por los fans. Por fin, ya se puede encontrar. Incorpora las versiones originales y demos de alguno de sus hits, como 3 A.M. Eternal. Es la descarga recomendada de hoy, que es gratis.
Se me ha caído un botón de la chaqueta y no sé coser. De hecho, en mi casa no tengo ni aguja ni hilo, porque no sabría cómo utilizar esas herramientas. Llevo ya 4 años independizado, lejos de mi familia, y no he conseguido aprender ciertas habilidades básicas. En estas cuestiones cotidianas de coser un botón, coger un bajo, planchar con dignidad, quitar bien la grasa de la cocina o cocinar algo decente, sigo siendo un completo desastre.
Llevo ya unos días escuchando el nuevo disco de Lali Puna, ‘Faking the Books’ y no sé si me gusta más o menos que el anterior, el ‘Scary World Theory’.
Según