El parto
Ahora entiendo más o menos lo que debe sentir una mujer en el momento del parto. Como ya dije ayer, hoy era el día del alicate y tal como me temía, me han sacado el tubo que ha estado conmigo en el último mes y medio.
Yo era el más joven de todos en la sala de espera del urólogo. Me ha llamado la antención ver a un señor de unos 50 años leyendo la Penthouse tan tranquilamente junto a su mujer, la típica maru. ¿La comprarían por los reportajes? Supongo que habrán ido por algún tipo de disfunción eréctil o falta de apetito sexual.
Pero volvamos al tema del tubo. Me han tenido esperando una hora más o menos, hasta que la enfermera ha dicho mi nombre por megafonía. Con la voz más temblorosa que la de la Duquesa de Alba he entrado en la consulta y ahí estaba el doctor Hildalgo esperándome, sonriente, para pasar a decirme: “Bueno, pues vamos a quitar el tubo”. Ahí ya me ha entrado la risa tonta, como suele pasar en los momentos de estrés extremo y no sé ni lo que he dicho, porque lo siguiente que ha pasado ha sido verme tumbado en una camilla de esas de tortura, con las piernas levantadas, despatarrado, desnudo, y con las caras del doctor Hidalgo y la enfermera que seguían sonrientes.
El siguiente proceso no sé cuánto ha durado, pero se me ha hecho eterno y lo puedo calificar como uno de los peores momentos de mi vida. Lo primero que ha hecho el doctor ha sido ponerse los guantes y coger un tubo metálico que parecía un objeto de tortura de ikines. No podía mirar más. Con los ojos cerrados me han metido el tubo ese metálico por mi pobre pene y, sintiendo una sensación de lo más desagradable, dolorosa, han estado urgando un buen rato. Claro, con lo que soy yo para estas cosas no he parado de gritar y quejarme. No sé si el doctor me ha dicho algo de que no gritase o yo que sé porque no me enteraba de nada, sólo podía pensar en lo mal que lo estaba pasando. Pero el final, como todo, ha llegado. He notado como sacaban estirando rápido el catéter. El doctor ha gritado que ya estaba y ahí que me he levantado un poco la cabeza y los tres nos hemos quedado mirando al tubito como si de mi hijo se tratase. Yo sonriente, la enfermra sonriente, el doctor sonriente, las tres cabezas mirando el objeto. Mi pequeño no deseado que habrá terminado en el cubo de basura.
27 Febrero, 2004 a las 9:02 pm
Y cómo es el tubito? Por qué no te lo has quedado?
27 Febrero, 2004 a las 9:16 pm
es el blog con el que peor lo he pasado en mi vida… por dios…. que llevo todo el dia con los genitales en un puño, pensando en lo que te iban a hacer… y ahora se me ha quedado el pene hecho un pistacho solo de imaginar…
para que mentirte, me he leido el post (operatorio) por encima, encima, porque me estaba poniendo malismo de la muerte…
s.vago: eres un morboso!!!! pero ya que te ponias, preguntale que nombre le va a poner, si lo va a bautizar, si volgara fotos exclusivas…
haran los Hombres G una version del “marta tiene un marcapasos” titulada “iko tiene un cateter”… (perdon, por la broma)
28 Febrero, 2004 a las 1:20 pm
joeres… que pasó??? dios mío… me voy a tener que leer todo tu blog para saber porque te han puesto eso???
ays, ays, ays… y yo que creoque tengo un infección en la próstata…!
no quiero nipensar que me tocaría algo como a tí… pobre.. pero que bueno que haya acabado
sana-sana, colita de rana???
28 Febrero, 2004 a las 1:43 pm
vale me acabo de leer toda la historia del catéter…
te acabo de leer y ya me he hecho fan tuyo, ahora mismo te añado a mi lista de lecturas diarias…
28 Febrero, 2004 a las 9:17 pm
No me extraña nada leon. A estas alturas el catéter tiene muchos fans. Pena que nos haya abandono (esperemos que para siempre).
28 Febrero, 2004 a las 9:19 pm
Bueno, si alguien se ha sentido mal leyendo la entrada, de eso :)
Supervago, el catéter era un tubo gris de plástico, con un diámetro algo mayor al cartucho de tinta de un boli bic.
29 Febrero, 2004 a las 6:47 pm
pobrin!! madre mia, yo no tengo pene pero solo de imaginarmelo.. aiiinnssss pobrecitooo!!! bueno oye al menos ya puedes olvidar el mal trago!
me alegro que todo haya salido muy bien!
1 Marzo, 2004 a las 10:27 am
Mein Gott!!, que horror, he tenido que parar varias veces mientras leia el post para cerrar los ojos y cruzar las piernas bien fuerte, me ha dolido solo de imaginarlo, ha tenido que ser una experienci mu mala.
Lastima que no te lo quedases, podias haber organizado otro concurso para darlo como premio, como con la piedra, acompanado naturalmente de un CD recopilatorio, porque sino vaya asco de premio. Por cierto, se te quedo mas ancha la pilila despues de sacar el tubo? (pero por favor no empecemos una discusion sobre penes). Me duele otra vez solo de pensarlo.
1 Marzo, 2004 a las 11:27 am
Ains, que dolorazo!
Bueno, lo puedes contar, es lo único que importa.
¿Te ha dolido al hacer pis?