Oscuro pasado (II)
Jueves, 29 de Enero de 2004
Mi segunda etapa musical comenzó a los 10 años, una vez que conseguí dejar colgado el acordeón para siempre. Mis padres, visto el poco éxito que habían tenido intentando hacerme querer el instrumento folclórico, me apuntaron a otro lugar. Esta vez el instrumento elegido fue el órgano; nada de teclado ni sintetizador. Y yo era feliz porque la nueva academia estaba llena de uno de los instrumentos que más adoro y más satisfacciones me ha dado: el Hammond.
Recuerdo sus pedales, sus dos filas de teclas, la madera con que estaban hechos, los maravillosos sonidos que eran capaces de emitir y, ante todo, aquellos ritmos insuperables, que luego he escuchado en alguna que otra canción. El libro con el que aprendí estaba lleno de canciones sesenteras psicodélicas. Siento que fue todo muy alternativo, aunque no sé si tanto como el acordeón.
En casa, para practicar, no tenía un Hammond, pero sí que poseía un JVC de cinco octavas analógico de la era presintetizador. Es toda una joya musical que no me importaría nada recuperar para traérmelo a Madrid.
Todos tenemos un pasado que ocultar, algo que sucedió y que nos marcó de tal forma que nos resistimos a reconocerlo y a que la gente lo sepa. Yo llevo ya muchos años cargando sobre mis espaldas algo que sucedió y creo que ha llegado el momento de desahogarme y quitarme ese peso. No sé si después de lo que os voy a contar me miraréis con los mismos ojos. Lo entenderé. Pero lo tengo que hacer porque todavía, algunas noches, me levanto gritando y sudoroso porque en mis pesadillas rezumban aquellos sonidos.
No entiendo que con los pocos niños que hay ahora, por cuarta semana consecutiva Los Lunnis encabezan la lista de discos más vendidos. Esto ya es el esperpento de la decadencia musical en la que vive este país. La cultura musical de la gran masa en estos momentos es inexistente porque, de lo contrario ,no hay forma de explicar esto. Lo más grave de todo esto es que alguno, no tan niño, se habrá comprado el disco seducido por la canción que todos los días nos echa la primera antes del nodo. ¿Qué argumento tendrá a su favor? ¿Qué los Lunnis componen sus canciones y cantan y bailan a la vez? Porque ya estoy harto de que algunos utilicen estas supuestas habilidades para medir la calidad de un disco.