Archivo para Diciembre, 2003

Noche de azar

Miércoles, 31 de Diciembre de 2003

Estas son las consecuencias de terminar de leer El hombre de los dados de Luke Rhinehart.

Si sale:
1, 2, 3 ó 4, salgo esta noche.
5 ó 6, me quedo en casa con mis padres y tíos

3: salgo esta noche

Los planes para esta noche según lo que dicte el dado:
1. Me disfrazo de Moldy Peaches con alcachofas en la cabeza.
2. No bebo, no fumo y me comporto como un chico sano y aburrido.
3. Entro al A. y lo primero que hago es acercarme a la barra y proponerle sexo a G.
4. Bebo y fumo y paso del sexo.
5. Propongo sexo a una chica.
6. Saco el dado y lo que haga esta noche lo dejo a su azar, a partir de las 12.

Ha salido un 6: esta noche la dejaré al azar del dado

A falta de 11 horas

Miércoles, 31 de Diciembre de 2003

06:00 AM del último día del año y ya he abierto el ojo. El alien quiere dar guerra en sus últimos días de vida parásita y me llevó a la cama ayer para las 8 de la tarde. Con un poco de suerte, me dejará tranquilo esta noche.

13:01 PM Este año no pienso hacer ninguna lista de buenos propósitos para 2004. No los tengo. Me dejaré llevar como viene siendo habitual.

Atentado estético

Martes, 30 de Diciembre de 2003

He intentado comprar algún regalo y no veo nada interesante. Debería dejar de comprar cosas por compromiso. Total, casi todo lo que regalo y me regalan en estas fechas luego acaba olvidado por algún cajón. Aunque reconozco que este año los Reyes Magos me van a hacer un regalo superoriginal: una operación en La Paz. Sí, por fin ya está confirmado que el alien me lo sacan el día 7. Con un poco de suerte, Patata también tendrá su regalo de reyes.

Menos mal que tras ese día se apagan las bombillas multicolor de las calles. Este año, no sé en qué estaba pensando el Ayuntamiento de Pamplona. La decoración que han colocado en la Plaza del Castillo, centro de la ciudad, es de enfermedad mental. Al kiosko situado en el centro de la plaza, lo han coronado con una explosión orgásmica de bombillas amarillas, verdes, azules, rojas y violetas. Y rodeando la plaza, múltiples lunas sonrientes de cuna vigilan al personal. Es como vivir la invasión del Todo a 100.

Ahora que al PP tanto le gusta usar el Código Penal con intereses políticos, le propongo que antes de que disuelvan las Cortes, el próximo día 7, haga un último uso de su mayoría absoluta e incluya el delito de Atentado Estético. Tenemos el deber de proteger nuestros sentidos ante tal invasión de mal gusto.

Hermano mayor

Domingo, 28 de Diciembre de 2003

Durante el año no puedo interpretar mi papel de hermano mayor, así que estos días me lo estoy tomando bastante en serio. Mi hermana pequeña, de 13 años, se dejó hace un par de días el móvil encendido y sé que no lo tenía que haber hecho, pero entre las concesiones que tenemos los hermanos mayores está la de espiar el móvil de los hermanos pequeños. No pude evitarlo. Lo cogí y empecé a leer los mensajes y como ya me advirtió Sebis hace un tiempo, me he llevado más de una sorpresa.

Por lo que he llegado a saber, desde este verano mi hermana tiene un pretendiente que le envía mensajes de amor del tipo “quiero tocarte las tetorras” y que continuamente le está pidiendo salir. El último mensaje era del día 10 de diciembre. Como ya me dijo T., lo interesante en estos casos son los mensajes enviados, pero se me pasaron y estoy esperando a que durante un rato mi hermana se despiste para leerlos y empezar a preocuparme o no.

Ahora no sé si someterla a un tercer grado o confiscarle el móvil hasta los 18 años. De momento no quiero caer muy bajo como para seguirle cuando hoy quede con sus amigas. Aunque tampoco es una mala idea.

Malos rollos

Sábado, 27 de Diciembre de 2003

Cómo se nota ya el espíritu de la Navidad. No paro de ver malos rollos por todos los sitios. Ayer por la noche, sin ir más lejos, un conocido de hace años me dijo que yo era patético y no sé qué más. Y eso que yo no le pregunté nada, fue él quien vino a hablar conmigo. Menos mal que lo que piensen ciertas personas sobre mí me da absolutamente igual.

Los grandes compromisos de las fiestas ya han pasado y este año ni me he enterado. Ya nada de cenas ni comidas de compromiso. Y también espero beber a partir de hoy mucho menos alcohol, porque luego me paso 12 horas en la cama como hoy. Aunque para lo que hay que hacer aquí casi sea mejor. Me he fijado que la gente en esta ciudad no liga nada. No sé qué esperan.

Antiguos conocidos

Miércoles, 24 de Diciembre de 2003

He dormido sólo una hora y media porque tenía miedo de perder el tren a Pamplona, y si lo perdía, a ver como llegaba esta noche. No lo he pasado muy bien, porque sigo mal y estoy en todo momento con un pie en el hospital. No vaya a ser que empeore la cosa. Al menos vino a visitarme Sebas, para ver cómo estaba. Lo agradecí mucho y supongo que ya nos hemos reconciliado después de los desencuentros de la última semana.

En el tren, como viene siendo habitual, me he encontrado con un montón de gente conocida, aunque este año me he llevado una sorpresa. He visto a una antigua compañera del colegio, que por lo menos hace ocho años que no veía, excepto por televisión. De vez en cuando suele salir en algún anuncio. Hemos estado hablando un rato y poniéndonos al día. Aunque después de tanto tiempo la conversación se reduce a las típicas frases de qué tal te va y qué es lo que haces ahora.

El intento de postear desde el móvil en el tren ha sido un fracaso. Cuando ya tenía la entrada escrita (que cuesta hacerlo con el teclado del móvil) se me ha ido la cobertura y la conexión GPRS, y se me ha borrado todo. El internet en todas partes creo que todavía no se ha solucionado del todo.

Y aunque me las suda bastante esto de la Navidad, espero que lo paséis bien esta noche y que las familias no os den mucho la lata. Que estos son también días de aguntar mucho.

La fauna de urgencias

Martes, 23 de Diciembre de 2003

Me he pasado toda la mañana durmiendo porque no tenía fuerzas para moverme de la cama. Al menos, hoy estoy muchísimo mejor y espero que esto siga así mañana.

Lo que no conté ayer fue la fauna que pululaba ayer por urgencias y que lo convierten en el próximo escenario de una película de Santiago Segura.

La mujer alcohólica guarra
Cuando entre al box de urgencias, a pesar de mi lamentable estado, lo primero que percibí fue un fuerte olor a pis que procedía de una mujer dormida, con la boca abierta y a la que le colgaban los mocos. Desgraciadamente me tuve que sentar a su lado, porque no había ningún otro sillón libre. En la película sería la primera en morir víctima de sus propios mocos.

La maruja cotilla
No me lo podía creer. Esa mujer estaba pendiente de todo. A sus ojos no se les escapaba nada y en cuanto escuchó una bronca en la sala de enfermeras no dudó en levantarse, correr un poco la cortina y experimentar un orgasmo mientras veía la discusión. Morirá en el aparato de Rayos X, frita y con los ojos bien abiertos.

La niña pija
Llegó como niña exorcista. No podía parar de vomitar y le tuvieron que abrir una vía por la que le metieron omeprazol y pimperán. Cuando se le pasaron los vómitos, empezó a llorar porque le hacía pupa la vía y se quería ir. Todas las enfermeras tuvieron que ir a consolarla. ¿Si yo lloro también vendrán todas a hacerme mimos? Ya le vale… mira que hay que ser tonta por llorar por tener metido un tubito en una arteria. Morirá por un ataque de jeringuillas asesinas.

El abuelo de pueblo
Está enfermo pero no lo quiere reconocer, así que se escapa continuamente y la familia lo tiene que perseguir por los pasillos. Sólo hay que seguir a la boina para saber dónde está. No se muere, porque el pobre no se entera de nada.

La que se queja de todo
Está como una rosa y suele ir a urgencias porque no tiene nada mejor que hacer. Así que se inventa todo tipo de patologías y, lo que es peor, se sienta a tu lado y empieza a decir que esto es una mierda, que lleva no sé cuántas horas esperando, que no hay derecho… A esta creo que la asesino yo, porque si se aburre no tiene por qué darle la lata a alguien que se muere del dolor.