Archivo para Noviembre, 2003

La barriguita de los cancer

Viernes, 28 de Noviembre de 2003

Ayer para las 11 ya estaba dormido de la semana tan agotadora que estoy teniendo. Creo que el culpable del sopor fue un documental sobre obsesiones que estaban echando en Telemadrid. No digo que no fuese interesante, pero ver a gente obsesionada con las compras, con la belleza, con los zapatos y demás, me dio que pensar. Yo también tengo obsesión con la tarjeta de crédito, me encanta usarla. Y también me obsesiona la belleza, con las nuevas cremitas que uso, aunque no llego a los límites de los casos expuestos ayer. Hasta se me olvidó que echaban Gran Hermano viendo al hombre tigre del documental.

Esta mañana, cuando me he mirado al espejo, me he visto muy delgado. Creo que mi dieta Brad Pitt, como la llamaría R., ha dado resultado pero el problema es que ahora todos los pantalones me quedan grandes. Pero eso sí, la pequeña curva de la felicidad que me acompañó durante unos meses ha desaparecido. Bueno, eso creo, que luego Sebas dice que queda un poquito y desde que leyó en un libro de esos de los signos del zodíaco que los cáncer no se librarían nunca de una pequeña tripita, ni siquiera con el gimnasio, dice que la tengo. Pero no, yo ya tengo el vientre plano.

Hoy no hablo de sexo

Jueves, 27 de Noviembre de 2003

Ayer creí morir porque no pude parar en todo el día. No sé si mi jefa se ha metido speed, pero no paraba de mandarme cosas. Por eso, no hubo sexo, nada, y siento defraudaros pero hoy no voy a tocar el tema que tantos comentarios suscita.

Las predicciones que hizo Supervago en su diario no se cumplieron. No saqué a mi amiga Visa del bolsillo y tan sólo me gasté 5 euritos de nada en la inauguración del H&M. Bueno, la que sí se cumplió fue que se batieron records de concentración de gays en un mismo espacio, y es que creo que el único hetero que había era Hator.

A la inauguración asistimos Supervago, Patata, Mynerva, Hator y yo. Los camareros que servían los canapés eran monísimos, y no sé de dónde los habrán sacado. Estuve toda la noche bebiendo vino blanco y esa ha sido la causa de que esta mañana me haya despertado con unas ganas espantosas de vomitar. Últimamente el alcohol me sienta fatal.

¡Ah! Se me olvidaba decir que Clau estaba guapísimo con su traje de jefe.

La rebelión de los electrodomésticos

Martes, 25 de Noviembre de 2003

El banco me ha robado 16,43 euros. Fue el viernes, cuando hice una pequeña compra en el Caprabo, y como nunca llevo encima más de 10 euros en metálico pagué con tarjeta. La sorpresa llegó cuando ví que me habían hecho el cargo por duplicado.

En el Caprabo, ya me han dicho que sólo han efectuado mi cargo una sola vez, como ayer pude ver en los papeles de pagos con tarjetas de la tienda. Y en el banco, me han abierto una incidencia, y ahora tengo que escribir una de esas cartas coñazo explicándoles mi problema y enviársela por fax. A la hora de reclamar, siempre ponen pegas.

Todo esto sucedió el viernes, día en el que la tecnología se puso en contra mía. Los móviles no funcionaban y se cortaban. Los ascensores de mi edificio, comenzaron a abrir y a cerrar las puertas insistentemente, mientras pitaban y se les iluminaban todas las luces, como si hubiesen cobrado vida y yo claro, dentro. Como pasaba mucho de subir seis pisos a pata, comencé a dar a todos los botones en un acto temerario y conseguí subir.

Al menos, no me explotó la tele, como ya sucedió en julio.

Engripando

Lunes, 24 de Noviembre de 2003

Hoy me he levantado mal. Hacía ya tiempo que gozaba de buena salud, así que un día de estos tenía que tocar. Al menos, no es nada del cólico, y simplemente creo que estoy engripando. ¡Qué pereza! O puede que sólo sea una falsa alarma, un lunes de estos espantosos y que mañana me levanta como un rosa.

Otra vez se me va la cabeza. Ante cualquier tipo de dolencia, me meto una pastilla y hoy me he metido unas cuantas. Si al final, lo mío va a ser estar drogado todo el día.

Cuts y Uncuts

Domingo, 23 de Noviembre de 2003

La indecisión de no saber qué hacer ayer me llevó a quedarme dormido con la televisión puesta y desperté a las 8 de la tarde con los gritos de Lina Morgan en su gran hit “Menuda es mi hermana”, o algo así. No recuerdo bien el título, pero Clau la tituló así y como Clau de estas cosas sabe mucho, me fío.

En el móvil tenía un mensaje de Sebas, para ver si iba a ir al concierto Wintercase, ya para ver a Suede porque Astrud, a la hora a la que abrí el ojo, ya habían empezado. Fue una suerte que hubiesen acreditado a Hator para el festival, porque así me hice pasar por él, y entré por la patilla. Me hace gracia, porque me hice pasar por alguien que trabaja en mi competencia directa.

Llegué justo a tiempo para ver a Suede. Han anunciado su separación, así que, al menos, he presenciado uno de sus últimos conciertos. Sus últimos discos son un truño, pero menos mal que tocaron todos los hits. Ni cremas, ni elixires milagrosos, lo mejor para volver a los 16 años es escuchar y ver a Brett Anderson sobre el escenario. Y todo hay que decirlo, sigue teniendo el chico mucho morbo.

Tras el concierto Patata, Clau y Supervago fuimos a cenar. Patata se interesó en todo momento por el estado de su premio, que sigue en el uréter, y como no, tuvimos una interesante conversación sobre pollas circuncidadas y normales. Sebas sigue odiando las ‘cuts’ y Patata no sabía distinguir muy bien entre unas y otras. A mí, mientras sean grandes, me da igual que tengan piel o no.

Patata y Clau desertaron muy pronto y Sebas y yo fuimos al Coppelia. Lo que me dio mal rollo al llegar fueron los porteros, aunque en todos los sitios suelen dar miedo. Pero la gente que esperaba en el interior también era de asustar. Había una mezcla de pijos pastilleros, musculocas viejas apretadas y niñas pseudo alternativas. Pinchaba The Hacker, conocido por colaborar con la diva del electroclash Miss Kittin, pero no me pude concentrar muy bien en lo que estaba poniendo por la fauna (y la flora, que algún tío parecía un tiesto) que nos rodeaba. Decidí huir.

Propuse a Sebas que se quedase a dormir en casa, pero como ya dice en su diario, al final llegamos por separado, uno en taxi y otro en autobús. Cosas que pasan.

Sin saber qué hacer

Sábado, 22 de Noviembre de 2003
Times Square

He vuelto a la normalidad, a la rutina, a estar tirado en mi cama sin saber qué hacer. Siempre me ocurre esto tras un viaje, aunque esta vez es peor, porque desde que he vuelto de NY siento que me estoy perdiendo algo importante.

Al menos, estoy en Madrid, que también es una ciudad que tiene mucho movimiento. Pero aquí también me estoy perdiendo cosas. Ayer me quedé en casa, sin salir, y para las 12 ya me había dormido. ¿Y ahora qué?

“We love Britney”

Viernes, 21 de Noviembre de 2003

Últimamente, allá donde voy, me encuentro con el fenómeno fan. En NY tampoco fui ajeno a él ya que pude ver a una multitud de seguidores de Britney Spears. Fue en Times Square, en los estudios de la MTV. Por la calle, había multitud de quinceañeros y quinceañeras gritando alocadamente, con frases como “I love you, Britney” escritas sobre el pecho y otros tantos un poco mayores.

Fue curioso ver cómo la gente que pasaba por ahí, sacaba su móvil, se paraba y mirando al estudio llamaba a sus amigos para decirles que estaban viendo a la Britney. Nosotros tenemos OT, ellos tienen Britney.