Hace seis años
Muchas veces la vida real es menos verosímil que la literatura. Sucesos que marcan puntos de inflexión en nuestras historias y que parecen sacados de la fantasiosa mente de un autor aficionado a escribir, de noche, bajo los efectos del whisky.
Por estas fechas, hace seis años, conocía a un recluta que se acababa de alistar en el ejército profesional. Sigue diciendo que yo fui el culpable de todo lo que sucedió después. Yo, por aquel entonces, era un chico de 19 años que cursaba segundo de carrera y que comenzaba a disfrutar del sexo, de las aventuras con otros hombres, de los morbosos juegos de seducción. En verdad, visto con la perspectiva que puede dar el tiempo transcurrido, no era más que un postadolescente bastante inocente, que no tonto, con las hormonas alteradísimas.
Aquella noche en la que todo cambió no sé exactamente qué le dije. Nos conocíamos de tan sólo unos días antes y la primera impresión había sido bastante mala. Él para mí no era más que un pijo de cortijo, militar, orgulloso de una supuesta heterosexualidad (aunque con pequeños escarceos sexuales con otros hombres) y yo para él era un grungero de Pamplona con ideas un tanto radicales. Lo normal en esta situación es que nunca más nos hubiésemos visto, pero aquella noche quedamos para tomar algo.
En esta época del año las noches de Pamplona empiezan a ser frías y, a pesar de todo, ese día nos llevamos el kalimotxo y la imbebible sangría que habíamos comprado a un céntrico parque. Plantamos los vasos en el césped y nos tumbamos. No recuerdo bien de qué estuvimos hablando. Tampoco recuerdo por qué me fui acercando a él, hasta susurrarle algo al oído y empezar a besarle. Él no se apartó y el beso se fue alargando. Terminamos los dos agarrados y dando vueltas sobre la hierba.
Lo que sucedió después, en los días, meses y años posteriores, me daría para escribir muchísimas líneas. En resumen, tras un breve periodo de tiempo en el que estuvimos saliendo lo dejamos. Él comenzó a salir con otros chicos y chicas, se trasladó de ciudad, yo salí con otros tantos chicos, me enrollé con unos cuantos más, él dejó el ejército, yo terminé mis estudios, él se volvió a trasladar de ciudad, yo comencé a trabajar en Madrid, él se “casó” con un profesor de gimnasio, yo comencé a salir con Sebas.
Ayer por la tarde me llamó por teléfono para decirme, con un nudo en el estómago, que quiere volver a verme aunque le dé miedo. Me ha recordado aquella noche y aquel beso del que afirma que fui culpable. Me ha confesado que todavía, seis años después, me sigue queriendo.
1 Octubre, 2003 a las 9:45 am
Me encanta todo lo que escribes no cambies nunca y no te autocensures que eres alucinante!!
1 Octubre, 2003 a las 10:47 am
¡Qué bien escribes! Me ha gustado mucho tu historia.
1 Octubre, 2003 a las 12:16 pm
Hola! soy otro de tus lectores incógnitos de esos de los que te empiezas a asustar de que te lean casi a diario. Si te sirve de algo sigue como hasta ahora que es genial lo que cuentas y cómo lo cuentas!
Suerte si tienes esa cita!
1 Octubre, 2003 a las 12:38 pm
A mí me pareció más místico cuando me lo contaste en el Burger King de Monforte de Lemos. Me acuerdo perfectamente de aquel día, que fue el momento en que yo dejé de estar celoso de esta persona.
1 Octubre, 2003 a las 1:57 pm
¿Que te pareció más místico?
1 Octubre, 2003 a las 4:38 pm
los pelos de punta se me han puesto con esta historia. Qué vas a hacer? hagas lo que hagas, por favor, cuéntanoslo
1 Octubre, 2003 a las 5:12 pm
Es imposible que semajante maricón presumiera de heterosexual.
1 Octubre, 2003 a las 5:21 pm
El comentario de Napoleón me parece un poco fuera de tono e innecesario. A quien no le guste el diario, que no entre y punto, pero no hay porque insultar a nadie.
Napoleón vete a la isla de Elba.
1 Octubre, 2003 a las 5:51 pm
Exacto, ese comentario está fuera de lo que pretendía ser esta entrada. Bastante complicada es la sexualidad como para clasificarlo todo en un blanco o negro.
Por cierto, yo soy también otro semejante maricón.
1 Octubre, 2003 a las 6:08 pm
Iko, ya sé que eres maricón (o gay, que es lo mismo) y de los gordos. Y yo no he insultado a nadie, simplemente digo que ese milico no podía presumir de heterosexual cuando se rebozó contigo. Saludos desde Sta Elena, más lejos aún que Elba.
1 Octubre, 2003 a las 6:34 pm
Podía no tener las cosas claras. De todas formas, si he dicho algo ha sido porque tu comentario suena a despectivo.
1 Octubre, 2003 a las 6:49 pm
No pretendía ser despectivo absoluto. En todo caso, detecté en tu historia, quizá erróneamente, cierta vanidad por haber profanado las más hondas convicciones de todo un macho que, para más inri, vestía el uniforme del glorioso ejército español. Un macho al que abriste las puertas de un nuevo mundo. No me lo creo, sinceramente. Todo ello, reconociendo que la historia está bien contada y no deja de tener su gracia. En cuanto a lo de maricón ¿Acaso no os calificáis de ese modo entre vosotros en multitud de ocasiones?
1 Octubre, 2003 a las 7:08 pm
Lo que faltaba, un falangista que lee blogs.
1 Octubre, 2003 a las 7:50 pm
Al parecer, para Hator en este blog sólo tiene cabida el círculo de prosélitos de Iko. Unas pocas precisiones: 1ª Dices que mi comentario anterior era “insultante”. No lo es y ya lo he explicado. 2ª Que es “innecesario”. Evidentemente, todos lo son. 3ª Finalmente, me invitas a no entrar aquí dando por hecho que no me gusta lo que leo. Hasta ahora, este blog es gratuito y de libre acceso. Nadie me ha obligado a entrar pero ¿piensas ponerte en la puerta en plan portero de discoteca para impedir el paso de los indeseables? ¡Y sin permiso del dueño! En cuanto a lo de falangista… bueno, sin comentarios.
1 Octubre, 2003 a las 9:50 pm
Por ahora no hay ningún prosélito mío ya que esta página habrá lectores, en todo caso lectores asiduos y nada más. El club de fans, que sepa yo, no existe.
Napoleón, por supuesto que tienes derecho a entrar y opinar. Lo que publico está en internet y lo puede leer todo el mundo. Si algún día me canso, lo cierro y punto, como ya has dicho. Lo único que pretendo es que aquí no se falte el respeto a nadie. En la historia no había ningún tipo de vanidad por el hecho de que fuese militar.En caso de haberlo querido así hubiese contado más detalles de aquella noche que hacían referencia a esto, que para mí no era más que un detalle más.
Espero que con esto quede el tema zanjado.
Por cierto, también quiero dar un toque de atención a Hator, que lo de falangista creo que también estaba fuera de lugar.
1 Octubre, 2003 a las 10:24 pm
Tiene que haber mogollón de soldados gays, yo he conocido muchos. Un amigo militar una vez se encontró en el Moon a su superior con otro tío encima. Además, ¿es que nadie recuerda ‘American beauty’?
2 Octubre, 2003 a las 8:25 am
La sexualidad es para disfrutarla con quien uno quiera. Que sea de tu mismo sexo o del otro es secundario. Discutir sobre este tema es como hacerlo sobre el color favorito de cada uno. Por cierto, el mio es el azul.
2 Octubre, 2003 a las 9:30 am
Uy,Hay pelea!Hay pelea!que emocion, que alboroto, otro perrito piloto.Bueno ya veo q el sr david ya esta poniendo paz.
Lo mas gracioso de toda la historia de iko es q a E. le dijo que se habia liado con UNA militar, vaya pedazo de bola, y luego E. nos lo conto a nosotros que flipamos en colores y tambien nos lo creimos.¡¡¡Ligar con una militar en Pamplona!!!
Y por cierto AZUL??? tenia q gustarte el color azul, la verdad no te pega mas que ese color…
Agures yogures
Pd: ¿ sabian uds q Napoleon siendo como era un genio no podia escribir ni medianamente bien el frances y cuando hablaba se le reian a la cara del acento tan cerrado que tenia? ah y no vea aki sr napoleon ningun insulto es solo que me he acordado de la anecdota, ;) .
2 Octubre, 2003 a las 10:42 am
Mr. Alli, ¿Que tiene de malo el color azul? ¿Cual es el suyo?
2 Octubre, 2003 a las 1:05 pm
A mí la historia me ha parecido interesante.
En relación a la polémica me parece de mal gusto entrar a valorar si al autor le gustan más las ostras que los caracoles o si es omnívoro. El comentario que ha generado varias respuestas airadas no me parece demasiado que haya tenido inteciones dañinas, quizás el lenguaje empleado resultaba estridente.
Lo que más me ha sorprendido es pensar en Pamplona como escenario de la historia, ciudad donde para conseguir condones tienes que dar varias vueltas hasta encontrar una farmacia donde el o la farmaceútica de turno no añore sus días en la Universidad de Navarra.
De todos modos cuidado con rovolcarse por la vuelta del castillo o la ciudadela que es fácil caerse al vacío.
http://www.surferrosa.tk
2 Octubre, 2003 a las 3:24 pm
Alli, el sexo de los personajes de la historia es lo de menos. No la varía sustancialmente.
5 Octubre, 2003 a las 12:22 pm
A mi me ha recordado un poco mi situacion con mi ex Cris, salvo que los revolcones fueron en el olvidado refugio y que yo no le llamé para decirle eso, solo para tomar café para poder verle. :_(
9 Octubre, 2003 a las 6:18 pm
?como sigue la historia?
7 Diciembre, 2003 a las 3:00 pm
Es que escribes tan bien que has podido, en un minuto, representar una historia colectiva de muchos , con las esperanzas, dudas, atrevimientos, desencantos, bohemia, calenturas y el frio que luego sobreviene… Lo más triste de la vida es el desamor, y es triste por lo que de mínimo tiene, por transmutarse en lo banal e insustancial, sin siquiera ir contrapunteado por fanfarrias de libertad ni menos por sones fúnebres que armonicen con la canción del adiós.
Seguro, si sigues escribiendo así, vas a tener que pagar el impensable coste de la fama. Enhorabuena! Tu diario es alucinante.
7 Diciembre, 2003 a las 5:04 pm
Peor que el desamor es pensar que hubiese pasado si…
7 Marzo, 2004 a las 6:59 pm
hola sober! ke tal ? yo supervaga, estoy harta de currar,a ver si este weekend ke me dan permiso para salir un rato de la carcel y vamos al chocho y mierda (8 ymedio) a bailarrr!!!!!!! bailar!!!!! jjaa como diria king africa jaja venga besines ah! y te doy un 10 por esta web tan guay y tan fashion!me costo encontrarla.muak
7 Marzo, 2004 a las 9:17 pm
Diana, que te has equivocado, que la de Sober es http://www.supervago.com
7 Marzo, 2004 a las 10:46 pm
Anda que… ya hablaré yo con ella, pero qué superdespiste, no? Y qué haría leyendo este post tan viejo. Cada loco con su tema.