El viernes estuve arrastrándome. Por la noche salimos Nuriales, Sebas y yo. Sólo aguanté un rato en el Home y otro rato en el Radar y hacia las 3 de la mañana cogí un taxi que me llevó a casa. No sé a qué hora llegó Sebas, pero me despertó para que viese la posición que Clito había cogido en la cama.
El sábado fue algo más productivo, pero creo que todo fue por el planning que preparó Sebas para el día. Por la mañana fui a hacer la compra y volví a ver lo bordes que son las cajeras del DIA. Una señora mayor preguntó a una si sabía dónde estaban los yogures desnatados y la dependienta comenzó a gritar histéricamente diciendo que no lo sabía y que la dejase en paz. No entiendo cómo pueden tratar así a los clientes.
El planning de Sebas incluía limpieza de la casa. Estuvimos un rato haciendo las labores del hogar pero yo para la media hora ya estaba mareado así que lo dejamos. Esta semana tendré que terminar. Después alquilamos la peli A mi madre le gustan las mujeres, que esuvo bien aunque la jodió al final. Es una película en la que todo acaba bien, nada creíble. El final se precipita y se suceden los acontecimientos sin sentido. Pero la recomiendo para una tarde de domingo.
Por la noche nos fuimos a casa de Nuria en Torrejón. Se supone que había noche de juegos, aunque fue un poco fracaso porque la gente estaba bastante cansada. Alquilamos otra peli, Sesión 9, una que supuestamente era de terror pero que más bien fue de suspense. Tras ver la película bastantes cosas no nos quedaron claras por lo que estuvimos comentándola.
El domingo ya fue bastante más tirado. Hasta la noche no me moví prácticamente del sillón en casa de Nuria. El día empezó con tests de revistas de quinceañeras y terminó con un test hindú. Me saturó tanto test, tanta pregunta y tanta respuesta. No entiendo cómo estos se pueden pasar todo el día haciéndolos sin quejarse. No sé qué fue exactamente pero por la noche ya estaba bastante alterado y sobre todo irascible. Discutía por todo. Nuria y Sebas se dedicaron a pincharme y acabé saltando.