Milagro en el metro
Siento que el ambiente se está caldeando. En el trabajo, estamos en la etapa final con el dichoso proyecto del que he hablado en días anteriores. Hoy, por fin, han comenzado a llover los puñales. Era de esperar y me ha extrañado que no haya sucedido antes.
Esta mañana, al venir al trabajo en Metro Madrid S.A., me he puesto de buen humor. La causa ha sido que por fin, tras tres años desde que llegué a esta ciudad, he visto a un tío que iba bien conjuntado (en el metro). No me lo podía creer. Por las mañanas lo típico siempre ha sido ver a los tíos con lo primero que han encontrado en el armario, es decir, el primer pantalón y, con suerte, la primera camiseta que aparece ante sus ojos. Pero hoy, cuando las puertas se han abierto en Nuevos Ministerios, ha entrado un chico con camiseta roja de manga larga, pantalones negros y zapatillas rojas. Sin duda, ha sido un milagro o una señal del más allá.