Archivo para Marzo, 2003

Fotos primaverales en Londres

Lunes, 31 de Marzo de 2003

Hoy ha sido el día dos en Londres, y ha estado bastante bien. Hemos visitado la National Gallery, otra vuelta por el Soho, hemos ido de tiendas… Me he comprado un disco de remezclas de Miss Kittin. Nada más porque aquí los discos están muy caros y más o menos encuentras lo mismo que en Espana.

Tambien hemos visitado el palacio de Buckingham y nos hemos hecho unas fotos florales en un parque que ya veréis porque no tienen desperdicio. Sobre todo una en la que sale Rodrigo y Adrian.

Cuando vuelva a Madrid ya contaré todo con más detalle. Acabo hecho polvo de patear la ciudad y con lo que me gusta dormir, llego a casa de Fernando y Simonetta y no me apetece nada más que descansar.

I’ll see you in London

Lunes, 31 de Marzo de 2003

Holitas a todos desde Londres. Menos mal que al final he venido, porque durante unos momentos ayer tuve la tentacion de no venir. Todo porque me volvi a poner malito. Si, acabe tirado por los suelos de la habitación del hotel del dolor.

Hoy he tenido mi primer contacto con Londres y no me ha decepcionado. Me ha encantado esta ciudad. Me gusta mucho. He estado en Candem Town donde he hecho algunas compras y he comprado un regalito a Sebis. Esto promete.

En Laponia no me río

Sábado, 29 de Marzo de 2003

Hola a todos desde Finlandia. En Laponiaaaaaaaaaaaaaa, hace fríoooooooooooooooo, y yo no me ríiiiiiiiiiiiiiiiiioooooooooooooo. Porque la verdad, este sitio es bastante coñazo. Creo que de lo aburrido que estoy hasta puede que me dé otro cólico (esperemos que no).

Estos días, visitando las empresas finesas, han sido poco interesantes. Lo de siempre; publicidad de las empresas y poco más. Encima, como yo no sé casi nada de economía y estoy aquí de infiltrado me entero menos de las cosas. Conmigo están dos periodistas de Cataluña: uno de la Vanguardia y otro de El Periódico. El de La Vanguardia, aunque más mayor, parece más enrollado que el del Periódico, que es un poco frikie en cuanto le interesea un montón todo lo económico. En estas visitas a las empresas me llevé una sorpresa porque descubrí que Pocholo tiene a su doble en Finlandia. Sí, sí. Pocholo tiene un hermano gemelo, mayor y con el pelo corto en Helsinki y se dedica a dirigir una empresa de artículos deportivos. Seguro que es igual de psicópata que él.

Esta mañana he hecho un poco el esquimal. Hemos ido a un parque que hay cerca de Helsinki, nos hemos puesto raquetas y todo, y caminando, caminando, hemos llegado a un lago helado. Ahí hemos hecho un agujero en el hielo y hale, a pescar. Por supuesto, ningún pez ha picado. Parece que es uno de los entretenimientos nacionales. No me extraña nada que esta gente esté tan loca. Porque los fineses se ponen borrachos, borrachísimos. Mucho Nokia, pero no saben qué hacer con su vida.

También he estado en varias tiendas de discos. Desafortunadamente, la primera en la que me he metido era de heavies. Pobre ikín, ahí preguntando por grupos locales de indie-pop a un jevo. No sé ni cómo es que me han dejado marchar. Después, he estado en una tienda que tenía pintas de indie, pero el dependiente sabía menos de música que el Manzano. De ahí me he llevado un par de discos que no sé qué tal estarán. La última oportunidad se la he dado a un híper de discos. El dependiente tenía algo más de idea, pero no mucha, porque no conocía ni a Stereo-Total, ni a Boards of Canada, ni a Felix da Housecat… Bueno, al menos al hablarle de Miss Kittin se ha coscado de algo. De aquí he salido con otros dos discos bajo el brazo. En cuanto los escuche ya os lo diré.

Esta noche no sé si saldré por aquí de marcha. No me encuentro del todo bien y mañana madrugo un montón para coger el avión a Londres.

Por cierto, Sebis, esto está lleno de rubios, aunque no me molan nada. A esta tierra le falta glamour porque todo sea dicho, son bastante cutres.

En el aeropuerto

Miércoles, 26 de Marzo de 2003

Aquí estoy en el aeropuerto, con un dolor de garganta que me muero y encima mi vuelo ha sido retrasado. No sé cuándo saldrá. Supongo que perderé el enlace Frankfurt-Helsinki y llegaré a las mil. Si es que hoy no me sale todo bien.

Espero dormirme y en el avión porque ahora creo que tengo fiebre.

Comienza el viaje

Miércoles, 26 de Marzo de 2003

Ya sólo quedan 4 horas para que el viaje comience. La verdad, no estoy nada nervioso. Seguro que es por toda la mierda que llevo encima, que lo último que me he pillado ha sido un catarro.

No sé si podré actualizar el blog durante mi viaje. Lo intentaré. Si no es así, no os preocupéis y recordad que estaré de vuelta el 3 de abril.

El ikotour en peligro

Martes, 25 de Marzo de 2003

A menos de 24 horas del “ikotour europa 2003″, me ha vuelto a dar otro yuyu intestinal. Según el dolor iba aumentando, veía como el viaje se iba alejando, poco a poco, inevitablemente. En el periódico han aluciando con el careto que tenía, y es que he estado vomitando. Al final, un alma caritativa, Raquel, me ha acompañado en mi visita quincenal a urgencias.

Mi llegada al hospital ha sido triunfal. Hemos tenido que parar en un momento el taxi porque tenía ganas de vomitar y no era plan mancharle la tapicería al señor taxista. Al aterrizar en la puerta de urgencias, he seguido vomitando en un cubo de basura y, esta vez, justo he entrado y se me han pasado todos los dolores.

La visita ha sido más rápida que de costumbre: un pinchazo, el médico me ha explorado y de vuelta otra vez al mundo de los sanos. Esta vez he vuelto con un nuevo medicamento bajo el brazo: Adolonta. Según me ha comentado el médico, se receta en caso de personas con cáncer así que me ha dicho que en mi ikotour eso me quitará todos los dolores. Espero no tener que utilizarlo.

Síntesis de un domingo

Lunes, 24 de Marzo de 2003

El domingo Sebis y yo estuvimos bastante tiempo remoloneando en la cama. Es lo que más me gusta de los domingos: dar vueltas y más vueltas sin levantarme. Teníamos que comprar el dvd de El País que esta semana era el de Pepi, Luci y Bom. Ninguno de los dos quería bajar porque da una pereza… Al final, los dos fuimos al kiosko por no ceder.

Por la tarde, y sin comer porque no nos dio tiempo, nos fuimos a Torrejón para celebrar el cumpleaños del Penny. Estuvimos en un parque y allí comimos la tarta de queso que trajo (una tarta que no fue muy afortunada, quizás porque no me apetecía comer dulce).

Después llegaron los juegos: el pañuelo, los relevos, los disparates, el teléfono averiado… y el manicomio. En este último juego teníamos que hacer de locos y me gustó mucho. La verdad, no me costó nada meterme en el papel de un desequilibrado mental.

Cenamos pizza en una plaza y vuelta a casa en el autobús con Alex.

Creo que por primera vez he contado todo lo que he hecho en un día. Creo que será la última.