Hola a todos desde Finlandia. En Laponiaaaaaaaaaaaaaa, hace fríoooooooooooooooo, y yo no me ríiiiiiiiiiiiiiiiiioooooooooooooo. Porque la verdad, este sitio es bastante coñazo. Creo que de lo aburrido que estoy hasta puede que me dé otro cólico (esperemos que no).
Estos días, visitando las empresas finesas, han sido poco interesantes. Lo de siempre; publicidad de las empresas y poco más. Encima, como yo no sé casi nada de economía y estoy aquí de infiltrado me entero menos de las cosas. Conmigo están dos periodistas de Cataluña: uno de la Vanguardia y otro de El Periódico. El de La Vanguardia, aunque más mayor, parece más enrollado que el del Periódico, que es un poco frikie en cuanto le interesea un montón todo lo económico. En estas visitas a las empresas me llevé una sorpresa porque descubrí que Pocholo tiene a su doble en Finlandia. Sí, sí. Pocholo tiene un hermano gemelo, mayor y con el pelo corto en Helsinki y se dedica a dirigir una empresa de artículos deportivos. Seguro que es igual de psicópata que él.
Esta mañana he hecho un poco el esquimal. Hemos ido a un parque que hay cerca de Helsinki, nos hemos puesto raquetas y todo, y caminando, caminando, hemos llegado a un lago helado. Ahí hemos hecho un agujero en el hielo y hale, a pescar. Por supuesto, ningún pez ha picado. Parece que es uno de los entretenimientos nacionales. No me extraña nada que esta gente esté tan loca. Porque los fineses se ponen borrachos, borrachísimos. Mucho Nokia, pero no saben qué hacer con su vida.
También he estado en varias tiendas de discos. Desafortunadamente, la primera en la que me he metido era de heavies. Pobre ikín, ahí preguntando por grupos locales de indie-pop a un jevo. No sé ni cómo es que me han dejado marchar. Después, he estado en una tienda que tenía pintas de indie, pero el dependiente sabía menos de música que el Manzano. De ahí me he llevado un par de discos que no sé qué tal estarán. La última oportunidad se la he dado a un híper de discos. El dependiente tenía algo más de idea, pero no mucha, porque no conocía ni a Stereo-Total, ni a Boards of Canada, ni a Felix da Housecat… Bueno, al menos al hablarle de Miss Kittin se ha coscado de algo. De aquí he salido con otros dos discos bajo el brazo. En cuanto los escuche ya os lo diré.
Esta noche no sé si saldré por aquí de marcha. No me encuentro del todo bien y mañana madrugo un montón para coger el avión a Londres.
Por cierto, Sebis, esto está lleno de rubios, aunque no me molan nada. A esta tierra le falta glamour porque todo sea dicho, son bastante cutres.