Día torcido
Tengo el día torcido. Además, la última entrada que he hecho en el blog no ha entrado. En ella arremetía contra todos los sujetos tan capaces que hay en esta empresa. Parece que cuanto menos trabajas y peor, más te pagan y mejor te consideran. Está claro, no hay que agobiarse. En serio que no lo soporto. Que la gente no trabaje, me da igual, pero cuando eso me repercute afecta a mis nervios. Por ejemplo, si alguien no trabaja y me tengo que comer el marrón yo, lo odio. Pero otra cosa que me altera mucho más es que no se trabaje y se forme una tertulia justo a mi lado, continua, ya sea física o con ayuda de las telecomunicaciones. Para colmo, a gritos. Mientras, el pobre iko, intentando concentrarse…
Hay otra cosa que también odio, y es el peloteo rastrero. Porque no hay que confundir entre hacerse valer, que te respeten, incluso hacer tu trabajo muy bien, y ser un pelota. Eso sí que no. El pelotismo queda relegado a las personas pobres de mente y de cualidades. ¿Qué les queda si no? Sólo ser la oveja de alguien.
4 Noviembre, 2005 a las 7:18 pm
Qué curioso… me meto en internet para investigar qué hace la gente que cree tener depresión y tropiezo con tu blog, concretamente con este post. Creo que la desmotivación que siento por mi trabajo -siempre puesto en el primer lugar de la lista- es consecuencia de trabajar entre gente que lejos que querer ‘crecer profesionalmente’ se conforma con recibir la paga mensual. Y entonces me deprimo pensando que soy yo, sobervia otra vez. Y me cabreo, pero sin decirlo. Y crece la ansiedad, y el mal rollo. Y llega la desmotivación, el bajón… ¿me recomiendas ir a un psicólo?? Aunque quizás el problema sea que no estoy hecha para trabajar a este nivel de estrés y competencia.
Voy a seguir echándole un ojo a tu blog.