Cementerio de blogs
Viernes, 31 de Enero de 2003Es genial. Estoy navegando y me encuentro un cementerio de blogs. No lo había pensado hasta ahora. Una persona puede aburrirse y dejar de actualizar su blog. El cementerio de blogs
Es genial. Estoy navegando y me encuentro un cementerio de blogs. No lo había pensado hasta ahora. Una persona puede aburrirse y dejar de actualizar su blog. El cementerio de blogs
Estoy pensando en hacer unos cambios importantes en el blog. Voy a hacer el web mucho más dinámico, con la posibilidad de incorporar imágenes y otros elementos fácilmente. Espero que lo veáis pronto.
Ahora también hay premios para los blogs. Como lo he empezado este año, en 2003, no me puedo presentar. Los candidatos los podéis ver en fairvue.com
He estado en mi médico de cabecera para comentarle mis últimos achaques. La doctora que tengo ahora parece muy maja y también creo que me hace más caso que los anteriores. Lo que me ha llamado la atención hoy es que por fin la informática ha llegado a la consulta, con lo que mi historial estará en un ordenador y no tendré que volver a contar otra vez todo lo que me pasa.
Tras mi visita al médico, he ido a desayunar a un bar que justo estaba frente al centro médico. La gente que había ahí me ha dado miedo. Todos eran viejos que a las 11 de la mañana ya estaban bebiendo pacharán. Después ha llegado otra vieja, muy extraña, con un botellín de cerveza para que se lo rellenasen de vino blanco. He intentado terminarme el café lo más rápido posible porque me estaba asustando. Seguro que me han mirado raro, aunque no lo he comprobado porque no quería verles las caras.
Y ahora aquí estoy, peleándome con el diseño de la web en la que trabajo. Me quedo sin comer para ver si avanzo algo con unos banners que vamos a incorporar en una sección y que no hay forma de meterlos. Este web está que se cae.
Tengo el día torcido. Además, la última entrada que he hecho en el blog no ha entrado. En ella arremetía contra todos los sujetos tan capaces que hay en esta empresa. Parece que cuanto menos trabajas y peor, más te pagan y mejor te consideran. Está claro, no hay que agobiarse. En serio que no lo soporto. Que la gente no trabaje, me da igual, pero cuando eso me repercute afecta a mis nervios. Por ejemplo, si alguien no trabaja y me tengo que comer el marrón yo, lo odio. Pero otra cosa que me altera mucho más es que no se trabaje y se forme una tertulia justo a mi lado, continua, ya sea física o con ayuda de las telecomunicaciones. Para colmo, a gritos. Mientras, el pobre iko, intentando concentrarse…
Hay otra cosa que también odio, y es el peloteo rastrero. Porque no hay que confundir entre hacerse valer, que te respeten, incluso hacer tu trabajo muy bien, y ser un pelota. Eso sí que no. El pelotismo queda relegado a las personas pobres de mente y de cualidades. ¿Qué les queda si no? Sólo ser la oveja de alguien.
Alucino con la que se está armando en el País Vasco por Ainhoa, la ganadora de OT. Que a estas alturas de la historia tengamos que seguir conviviendo con estos nacionalismos me parece algo totalmente irreal. Quizás yo viva en mi propio mundo irreal.
Por nacionalismo entiendo cualquiera; incluído el español que también me parece algo anacrónico. Claro que en el ranking de nacionalismos, el número 1 se lo debemos otorgar a Estados Unidos. Siguen sin ver más allá de sus fronteras, les da absolutamente igual. Lo único que les importa es lo que ocurre dentro y todo aquello que pueda afectar a su país. En el mundo de la globalización, los nacionalismos renacen.
Por favor, seamos totalmente modernos.
Acabo de cambiar un poco el diseño del blog. Todavía le tengo que dar alguna que otra vuelta, pero está mucho más limpio. También lo he cambiado de servidor para que no aparezca publicidad (es algo que me incomoda bastante). Me han desaparecido los archivos. Voy a ver si los recupero.